Como preadolescente de chupa de cuero, botas militares y tejanos ajustados era completamente fan de los Guns and Roses. Axel estaba bien, aunque demasiado esquifidín, yo estaba enamoradísima de Slash! Su estilo de chico malo (pero malo chachi, no como el yonky-camorrista de Axel), esos ricitos tapandole la cara (¿cómo podía tocar tan bien sin ver nada?) y que los hombres mejor en pantalones de cuero que con una camisa de cuadros atada a la cintura.
Por un lado tenemos a Axel, que se ha dado cuenta (thank god) que ya no puede ir por la vida en mallas de ciclista:
Así que ha evolucionado, ahora va de guay y se presenta a eventos con Donatella Versace. Eso sí, ya no se deja ver en manga corta o sin camiseta, que habría que ver como han quedado esos tatuajes después de que su cuerpo se diera de sí.
Por otro lado tenemos a Slash, que como su look le funcionaba ¿para qué cambiarlo? Así que lo que antes era buenorrismo (vale, relativamente) se ha convertido en mamarrachada, que no es lo mismo vestir así a los veintipocos que cuando ya has pasado la crísis de los cuarenta.
Sí, es él (y lleva pendietes de aro de chola).
Y luego mientras buscaba algo de Steve Adler (que resulta que era el batería) me he encontrado con la mamá de Steven Spilberg, Leah Adler, que no tiene nada que ver con los Guns, pero es que me ha parecido una imágen super entrañable para terminar.