El título es tan imposible como el vídeo que hoy nos acontece.
FNB sale del letargo en su 20 ANIVERSARIO para traer esta joya de Youtube, así, random total, tan difícil de catalogar que ha sido imposible encontrar una categoría de nuestro blog para meter esto. ¿Actualidad? ¿Celebrities? ¿FNB Latino? ¿Política? ¿Dónde metemos esto?
En una época en la que a nadie le importa ya la puta vida de los famosos, en que la actualidad política te sabe a poco, si echas de menos que Internet te sorprenda, si no sabes dónde celebrar tu boda o qué ponerte o, mejor, si no sabes dónde encontrar pareja para casarte, la solución a todos tus problemas se encuentra en el Dagestán.
Si todavía no tienes claro qué es eso, hay que viajar a las orillas del mar Caspio para encontrar al poblado musul-punk que alberga el vídeo que te traemos hoy:
Ahí, a escasos de metros del Dombás (Ucrania) y Georgia, se encuentra la República de Dagestán, un poblado musulmán en territorio ruso y que, en los tiempos que corren, parece no conocer lo que es un iPhone, Internet, la ley del «sí es sí», la LIVG, los puntos morados y toda esa clase de avances sociales ultramodernos sin los cuales parecen sobrevivir y ser felices:
O, más bien, tendríamos que renombrarlo a TRAVESTÁN o DRAGESTÁN, por el aspecto traveloide de sus hembras: féminas antoniasanjuanadas de mandíbulas grotescas, velos multicolor y estilismos imposibles de drag queen rockabilly:

Durante un instante, es imposible saber si estás en La Cañada Real, la Italia profunda, el barrio de San Roque de Badalona o en Las Vegas.
La novia
La novia es, por supuesto, la protagonista de todo, la virgen que actúa de eje vertebrador de este jolgorio nupcial para el que faltan adjetivos, faltan estilistas, faltan decoradoras, atrezzistas, instagrammers, influencers, fotógrafos del Vogue y todo lo típico que esperamos encontrar en una boda hoy.
En Dragestán no necesitan nada de eso.
Así es como localizamos a la novia antes de que dé comienzo todo, en lo que parece ser su despedida de soltera con sus amigas Mirindo, Charlotte y Samantha:

Bajo su atenta mirada, la marcha y la música empiezan a animar el poblado y los vecinos se van sumando sin ser invitados, porque aquí no existe eso: aquí cualquier vecino de las aldeas de alrededor ya es invitado.
Los invitados
Cómo no, la moda y la alta costura no podían faltar en el evento del año en el pueblo. Las mujeres del pueblo lo saben y, a diferencia de las occidentales, las rusas musulmanas no tienen el menor conflicto ni fondo de armario que discutir. ¿Boda? Lo más caro y elegante. Nadie debe dudar de tu poder adquisitivo en la aldea. Vestir bien hoy es una demostración de estatus social.
¿Nike? ¿Chanel? ¿Leopardo? ¿Por qué renunciar a algo justamente hoy?

Empieza el baile entre la vieja del anuncio del yogur griego de Danone y Carlos Pumares:
El jolgorio va en aumento y la fiesta se transforma en sacar a Pumares a hombros.
De repente, se inicia la acción en el vídeo. Todos van hacia otro lugar. Algo está a punto de suceder.
De repente, como si de la princesa Diana se tratara, aparece la novia escoltada por una turba que parece acompañarla hasta el banquete:
En un vestido que no sabemos si es de Pronovias o de Vera Wang, la novia se encuentra con su novio en una especie de salón nupcial adornado con peluches, polvorones y hombres de una sola ceja:
Por momentos, la novia nos recuerda sospechosamente a…

¡¡DANA INTERNACIONAL!!
Hombres de una ceja, peluches, zumos de cartón, transexuales, terreno polvoriento, casas a medio construir y chaquetas de polipiel: ¿se le puede pedir más al día de tu boda? La respuesta es NO.
Hora del banquete
Las mujeres, por un lado:
Los hombres, por otro:
Interesante bodegón compuesto de zumos de cartón, sandías de a rublo, platos con frutas variadas, gaseosas, galletas y una sopa que parece ser el plato principal. Todo muy de economato ruso o yugoslavo. Todo de ración soviética, pero sin pasar hambre, sin impedir que la felicidad llegue al estómago.
Los músicos
Y los músicos. Los músicos… La música merece mención aparte.
La banda que ameniza la boda va interviniendo en escenas de esta zarzuela del Cáucaso con música que haría las delicias de Chimo Bayo en Japón que, en lugar de cantar «Bombas, bombas», cantaría «Donbass, Donbass». ¿Te imaginas?
Ahí tenemos al cantante con su Nacho Al Canut al teclado y su corista de metro y medio a su derecha, los tres amenizando la velada durante toda la tarde cantando la misma canción que, realmente, es pegadiza.
Los espontáneos
Por si no tuviera ya pocos alicientes, por si no todo fuese ya bastante enloquecedor, se suman a la escena lo que parecen unos luchadores medievales que van mezclándose entre el público asistente, lanzando provocaciones y peleando entre ellos revolcándose en la tierra sucia, levantando una polvareda que se acaba fundiendo con la niebla:
Mientras, la música sigue sonando, la novia acaba con su vestido de Vera Wang lleno de tierra y fango, pero nada importa Nada es más importante que pasárselo bien sin guión, sin tecnología.
Los invitados siguen bailando sin parar, incansables, eléctricos. La niebla pasa de ser un fenómeno climatológico a un efecto especial espontáneo que termina por amenizar todo el espectáculo:
Y así, entre gente vestida con sus mejores galas, como en las películas, alguien le roba el ramo a la novia y lo lanza en un acto de provocación intolerable que parece enfurecer a las que parecen ser damas de honor que acuden rápido a rescatarlo:

¿Quién será la próxima novia? ¿Cuándo se celebrará otro bodorrio de estos?
Sea como fuere, este vídeo ha merecido que FNB asome la patita a sus perdidos y olvidados lectores con esta joya que debería poner a bailar al mismísimo Carlitos «El Solo Vino», otra estrella naciente de Youtube provenida de Sonora (México) que acumula millones de reproducciones y que aprovechamos para colar, a ritmo de baile, en la celebración y el jolgorio de esa imposible boda de la Rusia islámica:
Venga, Carlitos, ¡échate unos bailes!

Déjanos tu comentario. FNB sigue vivo después de veinte años.










