Quizás, tal vez, he exagerado un poco para que entréis aquí­ a leer un post sobre la transformación de Shakira de princesa del altiplano a occidentala accidentada.

Veamos una foto estremecedora, la portada de su primer disco:

Shakira de joven en su primer disco

Y ahora la contraportada

Caucásica, lo que se dice caucásica, no es.
Caucásica, lo que se dice caucásica, no es.

Segundo disco:

Shakira-peligro frontal

Aquí­ ya se aprecia un ligero cambio: Tiene dos cejas y una piel mucho más rosada. Pero vamos a ver a nuestra colombiana favorita en una foto reciente.

¿Es blanca o no es blanca?
¿Es blanca o no es blanca?

No solo se ha aclarado (a lo mejor como Jaco, ha cambiado) si no que se ha hecho cirugí­a estética hasta en las arrugas del ojete, aparte de teñirse de rubio.

Miren y comparen.

Lo crean o no, los médicos aseguran que son la misma persona

Otra que también sabe un rato de ésto es Beyoncé, ¿verdad maja?

¡Que no ché!¡Que es la iluminación!

Recordad, la virtud está en el término medio.