A los famosos les gustan las fiestas porque hay alfombras rojas, y a nosotros nos gustan las alfombras rojas porque así los posts nos salen como churros.
De vez en cuando el museo Metropolitan de Nueva York hace alguna exposición relacionada con la moda, van los diseñadores, las modelos y los famosos en general. Normalmente suelen ir bastante decentes, pero parece que hay algo en el agua de Manhattan que está afectando a los famosos.



¿Por donde empezar? í‰stas son solo algunas de las perlas que pudieron verse la pasada noche. El negro hiperbólico es André Leon Talley (o como coño se escriba) y me ha dejado sin palabras, de hecho, cuando me recupere del shock le dedicaré un post.
Pero vamos a entrar en materia.

¡Alguien se lo ha pasado de puuuta madre en la limousina! A mi se me ha caido un mito, ¡Rose Byrne, con lo apañada que vas de ejecutiva agresiva en Damages!. Selma y Anne también se han pasado tres pueblos

¿De qué sirve ir a clases de Pilates si luego te pones una bolsa de basura? No lo entiendo. Ojo con mirar a la de amarillo más de 3 segundos, puede caeros una maldición.

¿Soy yo o cada vez se parece más a una rata?


La señora Hilfiger en realidad se llama, atención, Dee Ocleppo. Me inclino a pensar que es una coña privada. Como Pua.

¿Puede una hermana Olsen ir bien vestida a una fiesta? La respuesta es sí. Ashley Puede.

Hasta aquí lo «normal». Ahora si, estamos llegando al hueso, y si, solo faltó Tilda Swinton.

Espero que ésto solo haya sido un traspiés.



¡Así si!¿Ves como con la boca cerrada estás menos fea?




Por último, en toda fiesta que se precie tiene que haber algún chalado que se autoinvite y provoque vergí¼enza ajena. ¿Adivináis quien fue el de esta fiesta?
