Situémonos. Año 2002. Occidente anda con el orgullo tocado tras el World Trade Center y misteriosos sobres con harina causan el pánico durante el boom del ántrax. En una época tan descerebrada comienza oficialmente la andadura de David Delfín.

Ese día el saloncito de Ana Rosa echaba humo por culpa de un polémico (me encanta este país, por nada tenemos polémica) desfile en Cibeles Fashion Week. Atención.

El hecho, tal como sucedió, es el siguiente: David Delfín se entera 6 meses antes de que va a desfilar en Cibeles, pero en vez de trabajar se va con sus amigolas modernucas a hacerse fotos por Madrid en blanco y negro con polaroids. Tres noches antes se dice a sí mismo: «¡Ostia puta!, ahora que caigo, yo tengo un desfile dentro de nada, ¿Qué coño hago?».
Entonces se dió cuenta de que tenía más jeta que talento y que entre mamarrachismo y calidad, prefería muchísimo más lo primero. Así nació su primera colección. En su desfile salieron modelos con sogas y la cara cubierta y un ruido de gemidos, así como si fuera un contestatario ¿saes?. Y entonces se juntaron el hambre y las ganas de comer: Que si tu fíjate, que desvergí¼enza, que si «No a la guerra», que si está utilizando el maltrato de las mujeres como reclamo… me aburro.
El ganador claro era el Sr. Delfín, que con una mierda de colección ya había salido el sólo en el telediario de por la noche de 3 cadenas nacionales. A partir de ahí, David se convirtió en el modernodemierda visionario que es hoy.

También empezó su particular deriva al «yonki chic» que tan de moda habían puesto Kate Moss y Pete Doherty.

No se vosotros, pero yo me lo imagino con un chandal fluorescente, riñonera, gorra de Leche Pascual y rebuscando en un contenedor.


Y como todo diseñador, necesitaba una musa… y la encontró.



Pero el horror no acaba aquí. No. Resulta que David dice que a él lo que le mola es la imperfección. Por eso su última colección se llama diastema. ¿Qué es diastema?. Diastema es el nombre que recibe el espacio que queda entre las palas de los dientes. Por eso David Delfín se ha puesto una ortodoncia para joderse la boca a propósito, él solito. í‰sto solo confirma que además es tonto del culo.
Cuidado a quien eliges como modelo a seguir David, puedes tener un final muy chungo.
