Si llevas años haciéndote cirugía, has trabajado en Hollywood y te tiras a un latin lover venido a menos con línea de pelo recesiva e ínfulas de director , lo menos que puedes hacer es parecer artificialmente joven.
Claramente, ese no es el caso de Melanie Griffith.
No sabemos qué es lo peor de esta imagen, si las cejas pintadas, la piel apergaminada, el cuello, o el hecho de que lleve maquillaje. Que si le pasas una commodyne te puedes encontrar con la momia de Mel-ankh-am-un vuelta a la vida.
Claro, que a ver si nos creemos que por tener arrugas Mel va a decidir ir bien tapadita o ponerse unas medias tupidas. En su última aparición en Malibú, ella sale a la calle como dios manda (al menos en Malibú), con bermudas y enseñando las piernas, que para eso fue la megaestrella de Armas. Hala, ahí la tenéis, para que os exploten los globos oculares. Para que luego digan que Angelina tiene venas. Esperad a que llegue a la edad de Melanie y veréis.
