Vaaale, este artículo no va a ser un post-mortem de los nuestros (¡post-mortem! ¿eh? ¿tiene gracia eh?) porque yo a Casey Jonhson la conocía así, de habernos cruzado un par de veces, pero ya, así que pena lo que se dice pena…
… pues no mucha.
Pero esta petarda que hasta ahora había pasado inadvertida me ha sorprendido. Veamos una foto de Casey (¿Casey es nombre de tío o de tía? ¿Unisex acaso?)

Por ese moño y esos pendientes, deduzco que Casey dejó de leer revistas de moda en diciembre de 1989. Y con ese rollo se quedó, esa delirio de nuevo rico de Miami que tanto le iba a Versace, mucho oro, mucho amarillo, mucho maquillaje… todo a kilos, vamos.

Ese pelo que no se sabe bien si es ondulado o es liso y ese collar de cuentas parecen sacados de los descartes del vestuario de «Buscando a Susan desesperadamente»
Vaaa, reconozco que no es que haya mucha relación directa entre Casey y los 80…

No jodas, que esta foto es reciente: Los mitones, los rosarios y la faldita de cuero con mallas ¿Es o no es ochentero? Lo peor no es que le hicieran una foto como esta, así, tirada por el suelo de su casa cual fregona, con un cable escurridizo en la parte inferior izquierda, no. Lo peor es que algunos periódicos han utilizado esta foto para el obituario.

Casey no lo tuvo fácil. Criarse a la sombra de Paris Hilton y Nicole Richie tiene que ser, como poco, una experiencia límite.
Una orgía contínua de autobronceador (iba a poner «self-tanning» pero a nuestro troll no le gustan los anglicismos, así que lo pongo en castellano viejo y así no se altera), bolsos horteras y alcohol, y pirulas, y crack, y sedante de caballo y cualquier sustancia que permita evadirse de una realidad que parece directamente sacada de este vídeo.

Quiero suponer que ese encoñe con las hombreras y los accesorios extragrandes y visiblemente barateros es realmente un desquite, un «porque-me-sale-de-ahí» de alguien que no quiso ser como las demás.

Otro aspecto que me mosquea de Casey es su edad, ¿cuantos años tenía?. Hay fotos en las que sale cascadísima y en otras como la de arriba parece una moza de edad casadera, ¿que te metías Casey?, no nos hagas recurrir al ouija.

Y si, tenía una hija, adoptada. La pobre salió de Málaga para meterse en Malagón (o de Guatemala a Guatepeor, como vuesas mercedes gusten). Se ve que adoptar niños en Beverly Hills es bastante fácil, de hecho parece que son muy poco exigentes.