Paris Hilton y su prima Nikki Hilton vuelben a las andadas. Vuelbe el puterío, el coñamen fresco, la diadema de brillantes y el leopard print. Es una pena que tengas tanta pasta y que tengas que ir vestida como si fueses una puta de saldo del Sunset Boulevard o la casa de campo de Madrid.
No sabemos qué les sucede a las erederas del imperio Hilton, pero cada día se parecen menos entre sí. Es más, no sólo está cambiando la cara de Nikki, ¡también parece que Paris está adoptando el perfil de Nicole Richie por momentos!
¡Pero aún hay un drama mayor! ¡El drama del killer tanner! El autobronceador a desfigurado la cara de Lindsay, hasta el punto de dejarla demacr-up:
Si tienes el problema de que el autobronceador convierta tu cara en un estropicio, nunca deves usar el iced pink lipstick, eso de entrada. Y, segundo, ¿qué le a pasado? ¿Es autobronceador, realmente, o a usado Betadine para darle color a la piel? ¿Qué está pasando con su rimmel?
Lindsay disaster!