Preciosos,
actualizo desde mi portátil en este caluroso día de verano porque hay cosas que contar. Y como no quería hacer varios artículos, he decidido hacer lo que los franchuteses llaman un mélange, y que en España tiene menos encanto porque se llama mejunje (o méjunge, que queda más francés).
Lo primero que hay que contar es que no debemos sufrir por Paula Abdul. Como esta ha sido la semana del pectus excavatum, muchas féminas han quemado los teléfonos de nuestra redacción (algunas locas nos gritaban como quien grita a una operadora de Amena) asustadas por las imágenes que asaltaron sus miedos al aporrear nuestra inmaculada página en su navegador.
Chicas, no temáis, el pectus excavatum se soluciona pasando por quirófano. Y queremos que este mensaje llegue a Tori, que también debe estar atemorizada en estos instantes. No temáis, Paula vuelve a lucir escote con sonrisa:
Eso sí, seguid los pasos de Paula y no os pongáis más tetas.
Otra cosa que quería compartir es que, ayer, Antonia 3 nos ofreció en su multicine de sobremesa un peliculón de esos petardos que nos encantan: ‘Mujeres de Hollywood’ (‘Hollywood wives‘), protagonizada por Farrah Fawcett.
Una de las escenas consistía en que Farrah estaba tomando un cafelito con sus amigas ricachonas de Beverly Hills sobre sus triunfos en Hollywood. Y una de las amiguitas soltó una frase impagable:
«¡Pues yo estoy casada con un productor importantísimo de Hollywood y todavía no he protagonizado ni una película de serie b!»
¡Toma ya!
Una de esas pelis para tomar con palomitas de caramelo y Coca Cola de vainilla vestidos con una bata y unas zapatillas rosas con forma de conejo.
Y así vemos cómo le va a Farrah últimamente, que desde que terminó el último episodio de ‘Los íngeles de Charlie’ parece que lo más importante que ha hecho a nivel internacional ha sido un cameo en ‘Ally McBeal’.

Ahora ya sabemos que, además, ha cambiado de tinte.
Y mencionando antes Beverly Hills, el otro día cayó sobre la mesa del despacho de Chloe un ejemplar de la revista Star. Echadle un vistazo:

Suspiramos pensando que Shannen iba a ser igual de joven toda la puta vida, pero no es así. Está a un paso de convertirse en Janice Dickinson o cualquier loca de esas.
Shannen, ¡para! Aún estás a tiempo.