Hombres y tacones. Estas cosas acaban mal. Yo mismo no puedo llevar tacones por tres razones:
1 º, Peso 85 kg y mido 1,75 metros
2 º, Tengo unas pantorrillas como el cuello de «La Paquera de Jérez»
3 º, Calzo un 43, lo cual me obligaría a encargarlos a un astillero surcoreano y haría que fueran muy caros.
Otros, cómo Víctor Blanco, tienen más suerte, mira tu por donde.

Cuando escribí mi anterior post sobre el «street-style» uno de nuestros comentaristas ( De hecho firmó como Sara Montiel, ¿eres tu Saritísima? Menea la peluca dos veces si estás ahí) comentó que los hombres con tacones como Derek J. están muy vistos y nos lanzó sobre la pista de Victor. Quizás es porque soy de provincias y me llama mucho la atención ver a hombres con zapatos de mujer, a lo mejor en la capital eso es algo más habitual, como las mujeres con cola y los tranvías y no llama tanto la atención ¡qué se yo!.

¿Y a qué se dedica? ¿Es redactor asociado de GQ o Maxim? ¡Nooooo! Es estilista, ¡como Josie!¡El de «Supermodelo 2008»!
Me encaaanta su web, muy currada y con mogollón de palabros rarunos como «abroad shopping» o «extreme makeover» y no, no elegí la versión inglesa de la página, pero de todos modos se agradece que salgan unos rotulillos que indican que cosa es cada servicio.
¿He mencionado que tiene feisbuk? Y no solo eso, ¿que tienes pasta y nada de criterio? Pues te vas con Vic (¿Puedo llamarte Vic?¿Puedo?) calle Serrano arriba, calle Serrano abajo, pero ojo con las vallas. ¿Qué quieres rodar un anuncio y no parecer un aficionado? Vic te arregla el estilismo, el maquillaje, la localización, vamos, que te soluciona la papeleta.

Pues si, el estilismo, esa profesión mal vista por la sociedad porque son todos unos envidiosos que no entienden de tendencias. ¿Verdá, Víctor?

Y, cómo no, Vic también tiene un blog, y como todo buen blog de tendencias, sale mi amiga del alma (alias, la mujer más parecida a un cojón del mundo) ¡Anna dello Russo!
Pero no es un blog superficial, no, por favor. Sin ir más lejos, un genial alegato contra los que quiere que las modelos tengan un aspecto saludable:
Empecé la semana publicando esta frase en mi Official Club de facebook y han habido reacciones de todo tipo… siempre he sido una persona con una personalidad muy fuerte y nunca influenciable por lo que dijeran, pero si he tenido algo grabado en mi mente desde que hace años oí a Whitney Houston decir en una entrevista a Martha Stewards, «…Whitney nunca va a estar gorda…» recordaré esta frase, ya que siempre he estado vigilado por mi familia con el tema de la comida, incluso una vez, con la escusa de acompañar a mi hermana de urgencias, me sacaron sangre y analizaron por si tenía anorexia, ya que jamás engordaba, y soy MUY complicado para comer… soy el típico que con carne rebozada y patatas fritas ya es feliz… y bueno, actualmente mido 180 y peso 67-68 kg, nunca engordo, y espero por dios que así sea siempre…!
Bueno a lo que iba, siempre estamos oyendo que si la sociedad, que si los diseñadores, que si las modelos… yo estoy n el mundo de la moda, y ahí como en todos lados, de todo… hay modelos muy delgadas por constitución, chicas que miden 180 y son así porque diós les ha dado ese cuerpo… oras que si, no comen, pero se les ve enfermas… pero no por ello se ha de crear tanta especulación con ese tema… que pasa con la obesidad? no es algo acaso igual de importante? y encima afecta a mucha mas gente? porque solo se quedan con la minoría de anoréxicos-as o bulímicos, y solo luchan por ello, cuando hay un mayor problema de obesidad? porque no hacen que los diseñadores en vez de tener que empezar en tallas 34 acaben en la 48? que pasa que los obesos tienen derecho a vivir como personas normales y los delgados no? siempre he tenido problemas de talla en la ropa de hombre, soy una 44 o 46… muchos diseñadores empiezan por 46 o 48… que pasa, yo no me visto? al igual que muchas clientas que tengo, que están perfectamente saludables y tienen talla 34 porque miden apenas 165… que pasa tienen que obligatoriamente vestir con ropa de niña? se que es un tema MUY TABU en la sociedad pero realmente siempre he estado en contra de acribillar por ser delgado ya que el estar gordito es mas problema, y nadie lucha por ello… no digo que no se deba cuidar a los anoréxicos, pero no solo centrarse en ese tema y quizás intentar mentalizar a los jóvenes y no tan jóvenes, en que hemos de cuidarnos, cuidadosamente, tener personalidad, y no dejar que las modas nos afecten… simplemente ser felices como somos saludablemente.
Espero que entre todos veamos un debate, respetuoso, ya que todas las opiniones, con educación serán publicadas y escuchadas y esperemos entre todos, llegar a entender que en la moda, como en otros sectores, hay problemas, pero no solo de anorexia vive la moda, os lo puedo asegurar.
¡Qué sintaxis!¡Qué puntuación!¡Qué gloria!¡Da gusto leerlo!¿Y releerlo?¡Mejor todavía!¿Y ese uso y abuso de los puntos suspensivos? Me recuerda a cuando en el cole, en clase de inglés tenía que hacer los ejercicios de «Fill in the gap with the proper adverb».
Y también ha escrito sobre Scott (aunque a mí me gusta más el post que yo escribí, y no porque sea mio). Muy fuerte. Scott viene a España. A firmar sus libros. En un outlet. Mejor dicho, en dos. Un día en Madrid y otro en Barcelona (y todos contentos).
Estoy con las zarpas fuera, deleitándome, imaginándome a todos los modernosdemierda y a todas las mujeres que se creen Carrie Bradshaw por haberse gastado el salario de un mes en las rebajas de Manolo Blanhnik escogiendo conjuntos, porque «Tía, podríamos salir en The Sartorialist», y a Scott pensando: «Madre mía, lo que hay que hacer para llevar el pan a casa». Pero esto es un tema que dejo para otro post, volvamos con Vic.
«Aquí, en la semana de la moda de NY»¡Eh! Empezamos a tocar hueso. Los zapatos con esas aperturas frontales siempre me han provocado visiones de abuelas con juanetes «oversize» y uñas de los pies pintadas de rojo encarnado, así que no, no me gustan para tías, menos aún para tíos. ¿Y la chaqueta?¿Balmain? rien de rien. Os lo digo, la hombrera vuelve, no es coña, lo llevo diciendo meses y nadie me cree, me piro a un refugio subterráneo hasta que vuelvan a pasarse, ¿alguien se viene conmigo?¡Me llevaré el Pictionary y el Uno!.
Pero este no es el único look (a Vic le van mucho los anglicismos). En este otro post nos explica con pelos, señales y marcas de que va vestido. A mi eso de decir de que me visto me da no se qué, quizás, repito, es porque sólo soy un chico de provincias.

Si alguien veía «The Fabolous Life» en MTV (o en VH1) reconocerá al del polo rosa. Es un comentarista muy cabrón, que hace mucho comentario hiriente gratuito, pero no me acuerdo de su nombre, ni falta que me hace.
Vic también nos regala una crónica fotográfica de su 25 cumpleaños. Personalmente, hasta yo tengo mis límites en lo que a modernerío se refiere, lo siento, me planto. Las camisetas de tirantes, yo, ni para hacer deporte.
Una entrevistilla, nada, básicamente un acercamiento tangencial a la persona ¿o al personaje?
-Su pasión por los tacones es admirable.
-Es el fetiche número uno de nuestra sociedad. Y, si no, mire lo que pasa si una chica guapa cruza un semáforo con unos tacones. ¡Los conductores tocan el pito!
-Ya, pero unos tacones para hombre…
-Hay una famosa fotografía de Helmut Newton donde calza unos. Hace poco, Ana Rosa Quintana me invitó a su programa y Alessandro Lecquio se puso tacones. El pobre se dio una buena torta.
-¿Se siente superior subido ahí arriba?
–Los tacones dan poder. O te creces y te lo crees un poco, o al día siguiente te comen los periodistas con sus críticas. Muchos quieren verme como el «friki » de turno, pero a mucha gente del sector de la moda le encanta que calce tacones y que innove.
-¿Y por qué no los conjunta con una falda, como aquellas de Miguel Bosé?
-No me veo. Por mi fisonomía, me quedan bien los tacones: tengo unas piernas delgaditas y un cuerpo andrógino. Con falda me vería demasiado femenino.
-Ya casi podría fichar como chica Almodóvar.
-Ficharía como estilista de sus películas. Pero para salir dando la nota en un papel y que me encasillen como «el de los tacones »… ¡ni en broma!
-¿Cómo se convirtió en «fashion victim »?
-De adolescente ya me miraban con envidia por mis jerseys de marca. Todos los chicos de mi instituto iban con chándal y zapatillas, pero yo vestía con chinos, mocasines y camisas de Tony Hilfiger. ¡Era el único que jamás tenía problemas para entrar en la disco!
-Llámeme antiguo, pero ¿no es usted un frívolo?
-No lo niego: la moda es muy frívola. Tampoco niego que busque llamar la atención. La verdad por delante.
-¡Qué desparpajo!
-Me pongo tacones para que me hagan fotos cada vez que voy a un evento. ¡Y lo consigo! Es como si fueras a una cena de etiqueta con un florero en la cabeza. Sé cómo llamar la atención.
-No le veo un entusiasta de la cultura del esfuerzo.
-No hago daño a nadie y me lo he currado lo mío. Aporto ideas nuevas en un mercado, el de la moda, que en España está muy atrasado. En Milán o Londres han desfilado chicos con tacones sin ningún problema. En España, en cambio, David Delfín saca a sus modelos con las cabezas tapadas y todo el mundo pone el grito en el cielo.
-¿En cuánto valora su vestidor?
-Más o menos, en lo que vale un piso. ¡Es tan grande que nunca encuentro nada! Tengo tanta ropa… Además, hay muchos adheridos a mis prendas.
-¡No me diga que tiene gorrones de vestuario!
-Unos cuantos, sí. Pero no me importa, lo importante en esta vida es compartir.
-Eso dígaselo a los niños de Biafra.
-Sí, hay gente que pasa hambre y no puede comprarse ropa… Pero, si los políticos están ganando unos sueldazos de vértigo, ¡a ver por qué no me puedo gastar cinco mil euros ganados con mi esfuerzo en un bolso de Hermès!
-¿Dónde encuentro unos tacones de mi talla?
-Hay muchas tiendas que fabrican tacones de números grandes. Pruebe con unos Loubotin o unos Jimmy Choo.
-No sé, no sé, no me acabo de ver…
-También le quedarían bien unos Manolo Blahnik, ¡como a Sarah Jessica Parker, que es mi ídolo, la de «Sexo en Nueva York »!
¿Qué quieres ser de mayor?
A medias entre una Audrey Hepburn con pelusa y un Karl Lagerfeld veinteañero, el joven Víctor Blanco quiere triunfar en la moda y el estilismo. De momento, escribe un libro de consejos al estilo de la Beckham. Hoy, marca tacón. Mañana, espera marcar estilo.
Me muero. Llamad a la ambulancia, o mejor, traedme un babero porque estoy poniéndolo todo perdido de bilis que me sale por la boca.
Justo cuando Víctor habla sobre compartir le mentan Biafra. ¡Biafra! ¡La madre que parió al entrevistador!. Es como si te estás amorrando el Amaretto de turno de la botella, tan tranquilo, y en el último trago te encuentras un diente.
Otra perla, en otra entrevista
Reconozco que si no se tiene un cuerpo así los tacones quedan fatal. No me imagino un ejecutivo con traje de la talla 48 con tacones, porque para empezar el peso los partiría.
Pues Derek J. está fondón y va con tacones de palmo y medio ¿Qué les mete?¿Tungsteno?¿Wolframio? ¿Adamantium?
En fin, hagas lo que hagas…
Ah, casi lo olvido, cuando busca por internet a veces encuentra lo que busca… o no. Como bonus, por haber leido hasta el final una cosa un tanto «rara»: http://highheelspassion.blogspot.com/
Una última aclaración. Aquí en FnB trabajamos por amor al arte y por eso a veces tenemos un ritmo algo, digamos, «reposado» a la hora de redactar nuevos artículos. Juro que cuando me lleguen tres cheques del Adsense en la misma semana me dejo la universidad y me meto de redactor a tiempo completo. Mientras tanto, si os aburrís, tenemos un chat y un foro para dar rienda suelta a ese/a pequeño/a hijo/a de putilla que lleváis dentro, que por eso nos léeis.