Pongámonos en situación: Hip hop. Tíos duros, historias de barrios marginales, la calle es una escuela muy dura, tío; coches trucados, peleas de pandillas… 50 cent estuvo en la cárcel, cuando Jennifer López salía con Puff Daddy ¿o era P. Diddy? (¡o como coño se llame ahora!, porque cambia de nombre artístico como de calzones) estuvo implicado en un tiroteo, a Snoop Dog le han detenido por posesión de drogas… ¿no hace falta que siga verdad?.

Pero entre todos estos malotes hiphoperos destaca Kanye West. Kanye no es el típico chungo de suburbio, no, ¡es un pijo!. Su padre era reportero gráfico y su madre trabajaba como directora de un departamento de una universidad. De hecho comenzó en el mundo de la música produciendo, y todos sabemos que lo principal para un productor es tener dinero cash.

Cuando quiso pasar de productor a cantante le dijeron que se lo pensara dos veces. Kanye no llevaba ropa ancha ni cadenas de pulgada y media de oro, lo cual le hacía parecer poco hiphopero, (no se si es bueno o malo, el bling bling siempre me ha dado arcadas) pero como tenía pasta y era cabezota sacó su primer disco.

Kanye es una fashion-victim, es decir, tiene mucho dinero y muy poco criterio. Eso de «atreverse» y «arriesgarse» con el vestuario es algo que solo haría tras trincarme yo solo una botella de Absolut. Mensencia (una página de la que hablaré algún día porque hay artículos que son para mear y no echar gota*) lo ha definido como un «toque irreverente».

¿Habéis visto a algún guiri recientemente con unas gafas estúpidas que tienen como una rejilla? Nuestro amigo es el culpable.

Y luego está su ¿novia?, ¿amiga?, ¿significant other? Amber Rose queee… bueno, mejor la véis vosotros.

Es toda vuestra.
Por supuesto a Kanye le gusta mucho ir a los desfiles y es amiguete de algunos directores creativos.

Me encanta, no en serio. Kanye coge una vulgar bamba, la pinta toda de rojo y la vende por 500 €, nosotros nos reímos de él aquí, pero el se descojona de todos en su megamansión.

Y ya sabemos que toda superestrella que se precie debe tener un séquito a la altura de las circunstancias.

Me hace muchísima gracia el de la chaqueta verde ¿no dan ganas de ponerle un arete en la cabeza y usarlo como llavero?
*Gracias Vernon.