No es suficiente con saber chuparla. También hay que saber comerla, y vamos a mostrar quiénes son los que mejor saben del tema. Auténticos devoradores entre los que se encuentra, de nuevo, ¡Annalynne McCord!
Como había mucho material, he decidido dividir el asunto en dos artículos. Este es algo menos sorprendente que el anterior, puesto que es poco interesante ver a Sandra Bullock con peluca y gafas llevándose un dátil a la boca:

Por eso he pensado que me podría arriesgar más sacando a Paris Hilton lamiendo un pincho de frutas ensartadas. Claro, te dan el palitroque para hacer la gracieta, y con los fotógrafos sacándote fotos «a tó meter», a ver cómo te las ingenias para catar el invento. Pues con destreza y cara de viciosilla:

Es el turno de los bocadillos. Vamos a empezar por Kelly Clarkson, que se pasó un poco con el king size del chiringuito. Es de estas cosas que no sabes por dónde cogerlas y que, si las pides con salsa, es hasta divertido que te vean comerlo. ¿Nunca os pasa que hay bocadillos, pitas, sandwiches y demás inventos que los coges y te superan de lo difíciles que son de comer? Pues esto le pasaba a Kelly, pero el hambre lo puede todo. Hasta la foto tiene una sombra que parece que es la boca que se le ensancha:

Pero lo divertido es ver ¡que Annalynne McCord vuelve a nuestras vidas! Si flipásteis viendo cómo se ensartaba una banana agarrándose el pescuezo, no perdáis ojo de ésta. Esta tía comiendo es todo un espectáculo, parece que se va a meter el bocadillo entero en la boca de un empujón como hizo con la banana:

Yo creo que es de las que, en las reuniones de amigos, se come los gajos de naranja tirándolos al aire y cazándolos con la boca. Verla comer es todo un circo.
Y el circo da hambre, especialmente el circo político, que entre mítin y congreso, hay que reponer fuerzas. Y como los políticos no se callan ni debajo del agua, pues les pasa como a Hillary, que se traga hasta la servilleta, si hace falta:

Qué mala suerte es darle al bocata y que haya un fotógrafo delante, es tener mala pata, porque te corta el rollo que no veas. Pero si eres catetillo, pues te comes la comida en público como el que se saca los mocos o se rasca las pelotas:

Si ya tienes poco prestigio, verte en público safando una masorca como si fueras un mono es menos apropiado.En realidad, me parece poco apropiado comer una masorca en público. ¿A vosotros no os parece?
Y ahora, la imagen más fuerte:

¡Santísima! ¿Es Ninette? ¿Es un señor de Murcia? ¿Es Javier Gurruchaga travestido? ¿Alguien identifica a la musa de esta página en la instantánea? ¿Qué ha pasado con el labio inferior? ¿Por qué no se pinta las cejas en plan Billie Piper y ya lo remata?
Queremos respuestas.