No nos interesa nada lo que le haya pasado a Lindsay Lohan, como si se muere de aburrimiento lijando los barrotes de Alhaurín de California. Tampoco nos interesa el mundial de fútbol, sólo sabemos que Nathalie Seseña ha marcado un gol a Alemania, cosa por la que le felicitamos.
Bien, hecha la nota de rigor, pasemos al drama de la semana: Samantha Fox ha contraído la rabia.
Me da rabia que siempre saquéis la misma foto de mí
Os ponemos en situación: Samantha Fox, estrella de la canción. Sale de un restaurante en Tailandia y se pone a dar de comer a un gato salvaje. Acto seguido, este animal le pega un muerdo y le contagia la rabia. Cruda historia. Ni en las más locas historias de Mr. Bean, Louis De Funès, Peter Sellers o el show de Arévalo, se habría dado tal situación.
Pero nuestra Xena calienta pollas no se detiene. Es probable que su guarrismo sea tal que haya sentido un orgasmo al ser penetrada por la antirrábica, puesto que aún volvería a repetir la situación.
Ahora, para ilustrar, os dejamos un par de fotos de esas del Daily Mail para que os hagáis un estado del físico de Samantha en los últimos años:
Sí, es carne de reality show, como no podía ser de otra manera. ¿Qué otra salida de te queda a estas alturas de tu vida si de joven fuiste te dedicaste al show? Algún día, analizaremos la madurez decadente de las estrellas de la canción porno, como Samantha, Norma Duval… Y esas gentes. Pero, antes, os informaremos del relanzamiento de su carrera musical con su villana, Sabrina:
Delicia para melómanos.

