Ahora Lindsay Lohan es una señora arregladina, coqueta, comedida y enseñada. Ha cambiado su gesto Lindsay por un gesto de mano semi abierta, provocando el roce entre la yema de su pulgar con su índice, así como muy «¡ohs!, que me rompo».
Y el móvil con cámara y el Perrier al limón or whatever en la otra mano.
