Tu nuevo yo

Como todos recordamos con horror, a principios de los noventa se puso de moda el look “skinny” gracias a una por entonces casi desconocida Kate Moss, joven junkie cuyo mayor mérito hasta la fecha ha sido meterse unas rayas delante de una cámara y lucir con cierto estilo los trenchs de Burberry’s. Y nada, maldito el día en que la tía puso de moda estar en los huesos (cosa que a ella, en parte, le viene de genética y en parte de la droga), porque desde entonces no existe petarda que no quiera dejar de ser redondita para convertirse en un cacho de piel andante (de ahí lo de “skinny”).

Empecemos, por ejemplo, con el caso de Rennee Zelweger, y sus drásticos cambios de peso según dice ella “por exigencias del guión”:

Parece que la primera Bridget se haya comido a la segunda, eso es cierto, pero….¿¿Alguien ha reparado en las rodillas que sobresalen bajo el vestido verde?? Yo es que me quedo muerta.

Pero esto es sólo un ejemplo un tanto “light”, parecido al de Tarada Reid, cuyos continuos cambios de peso le hacen oscilar entre estas dos cosas tan horribles que os enseño a continuación y que no sé cómo nombrar (como siempre me pasa con esta chica):


Vale, decidme con qué nos quedamos. Yo personalmente prefiero esa cosa tan extraña que tiene en el estómago en las fotos del bikini negro y que en Fn’B todavía no hemos sabido calificar a esos huesos caderiles tan extraños que luce en la primera foto. Porque parece que si se baja más el pantalón le va a salir de ahí un pene, o algo por el estilo.

Sin embargo, a Lindsay Lohan le sienta mejor sin duda el antes que el después:

Antes era una niña pelirroja bastante mona (y sana) y ahora se está convirtiendo en lo que todas quieren ser: una imitación de Paris Hilton. Pero Linsi…¿quién te dijo que te quedaba bien ese color de pelo?. Como sigas por ese camino, en unos años te vamos a acabar encontrando en fotografías como esta:

Y no es por asustarte…Pero tu trayectoria corporal cada vez se parece más a la de Nicole Richie:

Antes ahí disfrutando del burrito y de los nachos y ahora convertida en una paletilla de magro de cuarenta kilos.


Pues qué quieres que te diga, Nicole, yo te prefería antes, más que nada porque ahora das grima y porque al menos podías gastarte los ahorros de papá (o del programa “A simple life”) en ponerte unas tetas, que se te han ido por el retrete…

Y para terminar, Lara Flynn Boyle, una tipa que no es que personalmente me interese mucho (sobre todo desde que se ha siliconado los morros), pero de la que no puedo dejar de enseñaros las siguientes instantáneas para que os ensañéis a gusto:


Ahí ya si que me quedo sin palabras. Olé ese estilooo!!

La Pichi recomienda el uso moderado de los bocadillos de jamón y la tortilla de patatas.

CategoríasFug