The Sartorialist, cosecha del 2010

Ya, yaaa… ya sé que hablé de Scott, que este post es un copia pega, pero me la bufa. Yo no puedo acabar el año sin hacer una lista, ea.

La influencia de 007 llega a lí­mites insospechados

Scott lleva ya 5 años ¡5, oiga señora, 5! dedicándose a fotografiar a gente por la calle y a recomendar barberí­as en su blog. Hay dí­as que se levanta inspirado.

Otros, no tanto

He aquí­ un rápido repaso a las tendencias más descacharrantes del 2010

– Falda masculina: No, no y no, a no ser que seas escocés.

Adecuado para entrevistas de trabajo

– El prí­ncipe y el mendigo, pero sin el prí­ncipe:

Que bonito debe ser vivir en una casa sin espejos
El sueño cumplido de vagos y perezosos: El pijama por fin se incorpora al street-wear
Buah, el vestido este tiene que ser Tí“ estomagante, además de coger una cantidad de mierda acojonante

– Empollones del mundo, ¡uní­os!: El tan cacareado retorno de “lo nerd” (sea eso lo que tenga que ser) es una realidad. Si, yo también ya he contado a varios con gafas de esas que piden a gritos una tira de fixo en el puente.

¡Major!
¿Gafas? Si, ¿Pajarita? Si, ¿Moleskine? Si, ¿Pantalón corto? Si, ¿Zapatos y calcetines “discretitos”? Si. Señoras, señores, ¡a darle de collejas!

– El contenedor desastre:

Giorgio, tí­o, háztelo mirar
Guantazo
Lady Gaga ha hecho más daño del que se piensa
Discreción y sobriedad, si señor

De todas maneras, The Sartorialist muestra a gente muy bien vestida, elegante y arreglada…

¿O quizás no?