Ser madre NO te cambia la vida


No, no es Fergie de los Black Eyed Peas. Esa ya tuvo su post de gloria. Pero… ¿a qué tiene el mismo aire de ‘uoh, uoh, uoh, soy una teen de edad indefinida’?

Ella es… ¡Güen Estéfani!

(Obviaremos la pronunciación correcta de su apellido, porque nos la trae al whatever).

Para desgracia de la decencia estética, la marca de la casa ‘Estéfani’ ha sido siempre un curioso uniforme hecho, a partes iguales, de bikinis y sudor. Todo regado de generosas cantidades de agua oxigenada para que su pelo luzca de un achicharrado de lo más superguay.

Esta es la Güen Estéfani en su traje de trabajo:


Oye, mira, es una opción, ¿que no? Es como la Sporty Spice pero como más ‘Los Angeles version’, más excesiva, como más guarrona… Mel C reinterpretada por Angelyne.

Y, bueno, ya sabemos cómo es el exceso. Te pones, te pones, y al final estos pantalones verdes combinados con esa chaqueta de pata de gallo te parece lo más de lo más. Y, por supuesto, te pones un bikini remezclado, que no se diga que tu ropa llega por debajo de las tetas:


Nótese también otro tema muy Estéfani, que es la locura de peinados que lleva. Locura que en momentos llega a desquicie incomprensible:


No sé muy bien si llegó al pelo a través de su falda-chanclas-sujetador de peluche azul, o fue la idea de ponerse ese pelo la que la obligó a ingeniarse un modelo killer que no desentonara. Lo de los plastiquitos que le enmarcan los ojos, robados de un juego Mediterráneo para compartir, tiene menos explicación posible.

En fin.

En estas que Güén sentó la cabeza y dejó que la preñaran. Aunque, bueno, nuestros lectores fieles sabrán que preñadez y sensatez no van siempre de la mano.

Pero oye, para cuando Estéfani anunció su estado de buena esperanza sus locuras con el pelo se limitaban a cosas como esta:


Seguramente le recomendarían reposo en el primer trimestre del embarazo y se pondría ‘Evita’ en el DVD again and again. Un diez de comprensible.

Pero mira, luego la cosa degeneró. Y aunque se le han visto a Estéfani modelos muy dignos durante su embarazo, también ha lucido cosas como estas:


Porque being pregnant no tiene por qué hacerte renunciar a los vibrantes colores de un chándal Meyba, di que sí.

Lo que no podemos evitar aprobar, en cualquier caso, es el hecho de que por fin la Güén se tapara un poquito, aunque para ello optara por el rollo ‘saco de colores’. Estilo que, para bien o para mal, parece haber conservado una vez soltado el crío (que responde –cuando responda- al nombre de Kingston James… que por lo menos no tiene una ‘sh’, oye…).


¿Veis? Si es que todas acaban igual…

Fug and figure… hasta la sepulture, oiga…

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