Quiero ser Vanessa Williams

Si volviera a nacer y me dijeran “puedes ser quien quieras” probablemente lo tendría dificil porque ¿quién no querría ser Madonna? ¿Quién no querría ser Pamela Anderson?

Pues yo creo que quiero ser Vanessa Williams. Nacer igual que ella. Bueno, si es posible sin tener que pasar por las operaciones de estética que ha tenido que pasar ella para ser quien es porque me parece la mujer mas bella del mundo.

Es la antítesis de lo fug, fugly, busted, wasted, y whatever lo que sea. Ella es simplemente perfecta. Claro que ser negra, alta, delgada y con los ojos azules es algo más allá de lo que cualquiera se podría poner a soñar, pero ella lo tiene.

Los científicos dicen que el hombre es un animal y que procede del mono ni mas ni menos. Pues yo creo que no. Porque hay hombres (o mujeres, en este caso) como Vanessa Williams que ni proceden del mono ni son un animal ni leches. Que revisen sus teorías porque yo no me las creo. Existe la gente divina y esa es gente pues eso, que es divina y no puede venir un señor por muchos estudios que tenga a decir que Madonna es un animal porque no es verdad. Madonna es una diosa.

Antes de hacer el post me he puesto a buscar en Getty Images (una fuente de recursos de fotografías de actualidad ordenada por fechas) y no he encontrado una sola foto “fugly” de Vannie. Es que siempre va impecable. Con ese color de piel moreno intenso melocotón cacao dorado y esos ojos azul turquesa y ese pelo siempre envidiable, ya lo lleve liso o rizado, todo conjuntado con los modelos más ideales y favorecedores que sólo ella sabe elegir.

Pero Vannie nunca ha sido como luce ahora. No no. Ha pasado por el bisturí como todo el mundo y hay que decir en honor a la verdad que no era nada fea. Pero no era lo que es ahora.
No sé exactamente cuántas cosas se ha operado pero está claro que la nariz y los pechos están operados.

Luego ya, según mi teoría se ha extraído las bolas de bichat (unas bolsas sebaceas que tenemos todos en mayor o menor medida en los mofletes) y se ha rellenado con implantes de pómulo. Es imposible tener un óvalo de cara tan perfecto a los 44 años sin tener implantes permanentes artificiales metidos dentro ya que eso nunca se descuelga y el músculo natural sí.

Ha sido miles de veces Miss, incluso antes de pasar por el quirófano para refinar su apariencia. Fue Miss New York y Miss America en 1984.

Además, Vanessa puede presumir de no ser sólo guapa, sino de ser cantante y tener una preciosa voz de terciopelo y de ser actriz. Tiene la fama justa para que la dejen vivir en paz y los flashes no le corran el maquillaje demasiado pero sin dejar de ser una celebrity.

Durante algunos años ha estado casada protagonizando un matrimonio ideal de estos con marido guapo e hijos perfectos pero aquello quebró y ahora está saliendo con un jovencito que ME PONE:

¿No os encanta? Tiene pinta de ser de estos que se vuelven/te vuelven loco en la cama.

El motivo de este post es un punto de inflexión en este mundo fugly en el que vivimos para que no nos olvidemos de lo bonitas que son las cosas bien hechas. Luego proseguiremos con Britney Spears y Chloe Sevigny a las cuales también adoramos y admiramos, aunque de otra manera.

¡Este es mi tributo a Vanessa Williams! Ea!