DOCE MESES, DOCE CAUSAS **MAYO: FUGLY MEN**

Entiendo que es un gustazo sacar punta a todas estas tipas que van de tías buenas y se permiten el lujo de ir por la calle con la ropa con la que nosotras ni limpiaríamos los cristales, pero ¿dónde están los rotos de estas descosidas? Tras una gran fugly hay un fugman aún más duro de mirar, y no es de extrañar que proliferen las órdenes de alejamineto (o de aislamiento, como oí hace poco en “Salsa rosa” o un pograma cultural similar). Se han comentado toooodas las fotos de mi entrada anterior, menos la de Kevin Borderline, que a mí me parece una de las mejores, y es que a ellos los miráis con mejores ojos. Por eso comienzo mi campaña DOCE MESES, DOCE CAUSAS con una antología de la fuglería masculina.

Empecemos por este tipo, que no sé quién es, pero su vestimenta y lo que se intuye que hay debajo de ella por el cuello dan ganas de correr los 1500 vallas sobre los manolos de Terelu con tal de alejarse ¿Para qué lleva pantalones de camuflaje, si todo él es un “oye mi canto”?, y… ¿qué decir de esa cara de inteligencia? ¿Cómo ha conseguido anudarse los zapatos este Forrest?

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Sí, va a ser duro el post de hoy, pero poneos vuestras gafas polarizadas y sigamos. Lo que voy a decir a continuación puede que sea motivo para que me expulsen de este blog, pero: Johnny ¿por qué parece que vas a vender La Farola en todas las entregas de premios? Los pantalones de cuello alto no los lleva ya ni Julián Muñoz, y tu señora esposa, por más que vaya alicatá por Chanel, parece que la han vestido en Cáritas.

¿Y los zapatos? Son como para ir a la bolera de un asilo country en Utah. No es correcto. Además, los tienes en rojo y en blanco y te los tengo supervistos. Hay un artículo que define al lelo que lo lleva, y es que nunca he visto un tipo que lo llevara sin ser un bobo pretencioso: el reloj de cadenita… mira, no está IN desde que José Bódalo lo sacó para mirar la hora en “Cañas y Barro”. Tienes que empeñarlo, pero ¡ya!, y con lo que saques, le compras un abrigo a la Vane, que esa capa ya no la llevan más que Ramón García para dar las campanadas y Marichalar para dar la campanada. Por más que te disfraces de lo que tú imaginas que es un intelectual, no nos hagas ver más esos cuellos que te pones por encima de la solapa. ¿Y conjuntar el cinturoncito estrechito feíto con la camisitita y los zapatitos? Eres fugly, que lo sepas.

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Tal vez este cromo ya lo tenéis, pero por el interés de la capita de flecos con alas, yo la expongo.

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Brendan. Tenemos que hablar.


¿Por qué parece que sales de la tienda de “todo a un euro” y has estado robando latas de berberechos a punto de caducar que llevas escondidas bajo la camiseta? Haces bien en no intentar subir la cremallera de tu chupa. Sería un esfuerzo baldío y la tripa, en vez de remontarte, sldría por debajo. Tú sigue los consejos de las modelos famosas, que “comen de todo con moderación, chocolate todos los días, mucha agua y 8 horas de sueño”. Mira qué bien le va a Naomi siguiendo ese esquema.

El pelo, por otra parte, parece que te lo han plantado en una de esas macetas espantosas con cara de duende, que crece una especie de hierba que ni huele ni nada pero que parece mágica. Tú puedes, cambia de peinado.

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¿Qué le falta a Christian en esta foto?


Pues una hélice encima de la gorra. Mira que es difícil cagarla, pero su agente, que le tiene calado, seguro que le dijo “ponte ESTO, ni chanclas, ni chorreras, ni tirantes con banderita, ESTO”, pero no contaba el manager con la astucia de mi primo, que se caló la gorrita a falta de boina. ¿Qué estrella que se precie no llevaría la gorrita a cualquier evento? ¿Y si coincidiera con otro intelectual como él portando la misma gorra en el mismo sarao? ¿Se consideraría ofendido por no tener la exclusiva? Sólo le falta ponérsela de lado.

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¿Qué puede llevar a un hombre ya curtidito a disfrazarse de Sr. Wonka para ir a una fiesta? Si ya me machacó tantas tardes de mi infancia con el maldito coche y la musiquilla que aún resuena en mi coco, va y me genera pesadillas con esta levita. Quiero pensar que es un levita, pero no sabemos dónde acaba, de larga que es. Demuestras una vez más , David, mi teoría: uno puede operarse la napia, los flaps, las bolsas de Basquiat o lo que te dé la gana, pero el cerebro…

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Coged aire, que lo que viene es fino:


¿Qué es ESO que se ha echado encima ese chico? ¿Una funda de los antiguos asientos de la renfe? ¿Qué es? ¿A hecho la promesa de permanecer vírgen hasta los 30? ¿Por qué su reloj es marrón? ¿Digo bien si digo que tus pantalones me parecen azules y tu camiseta negra?

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Si el trono de las fuggirls lo ostenta Björk (knock, knock ¿hay alguien ahí dentro?) el de los fugmans, hasta ahora en manos del invencible Michael, empieza a estar muy disputado. Y es que Miguelín es un fug con clase. No lloréis, que me voy a casar con ellaaaaaa. Quiero decir que él CREE que va bien vestido (así como piensa que tatuarse a Winnie de Pooh en su calippo es sexy, pero eso es otra historia). Sin embargo, el verdadero fugly, si no entiendo mal, es el que ya directamente pasa y va por la calle, ya que es divino, como si fuera a bajar la basura.

No puede ser igualmente fugly esto:… y esto:

En el primer caso Omarosa ¿o es Oma Rosa? va fugly porque le mola ir así, porque cree ser divina, pero en el segundo, con esa Brizney con cara de “Oops, me he vuelto a dejar el cerebro en casa”… ella pasa de todos nosotros, y hasta de sí misma. Juro por cada fibra muscular y fluído de Sawyer…

…que yo ni siquiera ante mí misma soy capaz de ponerme esos fuegos artificiales en la cabeza que lleva Brainny Spears. Una mujer que se pone la goma de la coleta así está pidiendo, aunque sea inconscientemente, la eutanasia activa. No quiere vivir, si es que es evidente. NADIE, insisto, NADIE, ni siquiera para montar una lámpara de IKEA un día de agosto, se pone ese cocotero en la cabeza.

Así que pregunto ¿cómo tenemos que distinguir, a partir de ahora, a las fuglies tipo Paris de las fuglies tipo Brainny? Empecemos a subdividirlas en otros tipos, porque así no hay quien haga un coleccionable organizado.

Bueno, a lo que íbamos, que me desconcentráis: el reinado de Michael está siendo amenazado por un megahipersuperfug, más allá de todo lo fug que puede haber, y encima con el agravante de que podría haber estado bueno si hubiera querido. No hablo ni más ni menos que de… otro Michael, esta vez ¡Rourke!

El sudor, pues como en la mili, “se le supone”. Que se viste en Lienzo de los Gazules o en Gastón y Daniela me queda muy claro, o eso o ha visto demasiadas veces “Sonrisas y lágrimas” y se hace la ropa con las cortinas de los puticlús que visita. Las dos fotos ya son como para llevarle a Guantánamo con privación sensorial por haber cometido actos terroristas contra sí mismo. No se sabe si entra o sale de la Unidad de Quemados. El careto del que va detrás en la segunda foto sólo es comparable al de Catherine Deneuve en la foto que os mostré junto a Björk.

Como buena periodista (y de carrera, no como otros), he ido a las fuentes, que nunca revelaría ni muerta, y he descubierto que, en realidad, Rourke es la evolución de…

¡CRISPÍN KLANDER!

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Antes de despedirme quisiera añadir que el fugly no sólo es fugly en su físico, porque cuando hablan, sube la bolsa de Wall Street. Bruce Willis por ejemplo, dijo hace unos meses que lo que tenía que hacer su país era actuar en más sitios del mundo, y que no estaría mal que invadieran Colombia, porque los de allí plantan la coca como si fuera maíz, y los hijitos de los eeuunidenses, los pobres, por eso toman progas. Estas declaraciones me llevan a preguntarme si los padres de Bruce eran hermanos y él no lo sabe, o si se ha metido ya tanta coca en la cabeza que ha perdido el norte del todo. Éste sí que no olvido vitaminarse y supermineralizarse ¡Qué mala es la pitopausia!

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Last, but not least… el fú hispánico por excelencia:

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Os dejo, que tengo que hacer algunas cosillas…