La cuenta oficial de Tamara Falcó en Twitter

Es oficial: Tamara Falcó ya está en Twitter:

Vemos que ha conseguido, en cuestión de un par de horas, superar en seguidores la cuenta de su propio programa, ‘We love Tamara’. Para aterrizar en Twitter, ha decidido seguir cuentas como Manos Unidas, Cáritas, La Razón, ABC, Telva y ¡Julio Iglesias! No nos cabe duda de que es realmente ella.

Ahora reivindicamos y exigimos la presencia de Chábeli. ¿Para cuándo Chábeli en Twitter? Meanwhile, tenemos a Támara para rato a partir del 12 de septiembre en ‘We love Tamara’.

Famosos:

‘We love Tamara’ (Falcó) con Alaska y Mario Vaquerizo

Se va acercando. ‘We love Támara‘ (aquí reivindicamos que se la llame Támara, tal cual la llama Boris). El viernes, llegaba otro vídeo del programa con los amigos absurdos imprescindibles del grupo petardo madrileño por excelencia (Bimba Bosé, David Delfín, Boris, Gordaska, Mario, Carmen Lomana y estas absurdas, ya sabéis): Mario Vaquerizo nos resulta gracioso a veces. Es un tipo simpático, no lo negamos, pero en este vídeo merece un sardinazo en toda la boca porque su risa resulta irritante. Pero Mario, ¿qué te has creído que eres? ¿Isabel Gemio?

La semana del glamour

Hemos tenido una semana muy ajetreada en España, con multitud de imágenes y momentos que la imprescindible revista ¡Hola! se ha encargado de recoger, algunos de ellos en exclusiva, como la nada fugandbusted entrega de premios Laureus Awards.

La casa real española ha dejado una real estampa en nuestros republicanos ojos, especialmente, adivinad, por culpa de la de siempre: Elena. La duquesa de Lugo ha dado muestras de lo que no tenemos que hacer el día que seamos inFanta’s. Pero vamos a entrar en materia, que me he comprado el ¡Hola! esta semana sólo para desmenuzarlo aquí. Adelanto que mi escáner es de estos de multifunción por alimentador de hojas, así que no he podido escanear la revista, por lo que he tirado de la cámara digital (perdón por la calidad de las fotos).

Aquí vemos a la familia real española acompañada de Morgan Freeman (izquierda) y del retirado ciclista Miguel Urdangarín o Induraín o whatever, posando en la Casa Batlló de Barcelona. Sí, Iñaki, el segundo empezando por la derecha, es así de monstruoso. Tanto él como el ciclista de al lado. Vemos también que el rey no es tan alto como dicen, pues es superado por su hijo, por su hija (la de blanco), por Morgan Freeman, por su cuñado y por el ciclista. Y Letizia Dejamehablarfelipe Ortiz luce fenomenal, pero apenas levanta metro y medio del suelo, incluso con tacones altísimos.

Bien, ¿no? Todos decentes. ¡Pues Elena no! Insisto, noelenanonismo, este concepto se vuelve a presentar en la siguiente instantánea:

Esto es en un homenaje que le han hecho a la inFanta Pilar, donde Elena ha vuelto a equivocarse, y ha vuelto a subrayar con su chaqueta las advertencias de Odys. Pero ahora viene la sorpresa: ¿adivina alguien quién se esconde detrás de este combinado de camisa mantel con chupa macarruza, mochileta de Font Vella y un collar en un pecholobo más macarruzo aún? ¿Chapis? ¿Ricardo Bofill? ¿Pocholo Martínez Bordiu? ¿Un actor de ‘Lost‘ en un descanso de rodaje? Pinchad en la foto.

Y continuamos, continuamos con la realeza. Esta vez le toca el turno a la cosa más bastarda y ordinaria que hay, no sólo en la familia Grimaldi, sino en todo Mónaco y la costa azul entera. Se trata del siempre nefasto Andrea Casiraghi:

¿Que qué le pasa a la foto? Por favor:

¿Y este es el hijo de Caroline Grimaldi? Se nota que el impresentable de su padrastro ha influido demasiado en él. La verdad, su tío no debe estar muy enterado, ya que últimamente está preocupado por limpiar su liberada imagen ante la opinión pública intentando hacer su vida junto a una mujer. Mi gozo en un pozo, pues sería fabuloso que Caroline o Stéphanie se hiciesen cargo del principado mientras Albert@ disfruta de su orientación sexual, de la acera de enfrente o de la del medio, sin tapujos. Si el niñato este puede ir de esmóquin y zapatillas (que no cualquier calzado, sino zapas del rastro) a actos públicos, ¿por qué no ponemos patas arriba el resto de la monarquía monegasca? Dejemos ya la monarquía, y vamos al segundo plato.

Brítani también ha pasado esta semana por ¡Hola! para dejarnos estas instantáneas donde no deja lugar a dudas: está para el retiro. No hay una foto decente de Brítani desde tiempos del ‘Baby one more time‘, y es que, si ya es difícil vestir bien siendo yankee, mucho más si eres madre, y aún más si eres una dejada como Brítani. Si leéis el artículo de la foto, sabréis que ha sido escrito por alguien de Madrid, adivinad por qué.

Esta semana se han celebrado los premios Laureus Awards, considerados los Oscar(s)® del deporte, a la que acudió la skinny Teri Hatcher como presentadora del evento, junto a Cuba Gooding Jr. (si no me equivoco). Nuestro corresponsal Abalindo estuvo allí, pero suda de proporcionarnos fotos y datos, o quizá está preparando un reportaje especial, no se sabe. El caso es que ¡Hola! se hizo con la exclusiva de la entrega de premios, que derrochó ejemplos de cómo ir a una fiesta de estas características, aunque seas del país de Brítani:

Vemos ese posado tan natural de madre e hija, Teri y Emmerson, a cuya madre se le perdona la edad estupendamente, ni una sola estría. Y chica, qué bajita es Elsa Putaky, da la impresión de tener las piernas de un pigmeo. Esto último le pasa a Tamara Feeenooomeeeenaaaal Falcó, solo que es mi culpa, ya que se estaba doblando un poco la hoja en el momento de la instantánea:

¿Por qué la hija de Isabel Preysler va tan fug? Pues porque ese traje se lo ha diseñado ella. Sí, chicas, Tamara Falcó ya ha encontrado su rumbo en el mundo, y parece que es ser diseñadora de ropa. Atrás queda el ser noticia por estampar tu Mini en el Starbucks aún siendo sobrina del ex presidente del Real Automóvil Club de España, así que nada mejor que los Laureus Awards y ser hija de quien eres, para promocionar tu línea con un traje hecho por ti misma. Resulta que Tamara se ha asociado con dos amiguetes para sacar adelante la firma The Secondskin Collection, cuya primera colección saldrá la próxima primavera y no dudamos que está trabajando duro en ella. No os preocupéis por su economía, ya que ella sigue en el negocio de los vinos de su papá, el marqués de Griñón, la cual se encuentra en plena exportación a Estados Unidos.

Sincerely, en esta fiesta se sabe juntar sin dificultad a la flor y nata del país donde se celebre. Y hablando de nata, Naty (chiste) Abascal, nos da una lección de cómo envejecer y limpiar tu imagen de borrachuza. Ha tenido la ocasión y la ha aprovechado estupendamente. Jamás veremos a Naty Abascal busted, o dejándose ver sin operar como Maddie (ver entrada). Naty Abascal aparece inmejorablemente operada en esta imagen, posando con el cocinero al que muchos quisiéramos como padre de nuestros hijos, y que ha hecho muy bien en deshacerse de la pelambrera que lucía meses atrás en ‘The hell’s kitchen‘. Follable Sergi Arola:

Y, ahora, sucesos varios:

Ano Obregón, de nuevo con Suker, con un pelo horrible y una camisa… bueno, esa ropa que sólo ella se atreve a ponerse (porque no se ven las botas que lleva, ¡horror!). Si me topase con ella en un gimnasio también le habría cantado las cuarenta, pero no por intentar cepillarse a mi marido, sino por ordinaria.

Y a Antonio Hidalgo (popular spanish host, para los extranjeros) le han dedicado varias páginas en la revista junto a su novia, Ilaria Mulinacci.


La foto es horizontal. La he subido varias veces y Blogger la sube rotada 90 grados, inexplicablemente.

Esta italiana sustituye en su corazón a Vanessa Romero, un zorrón que en este país se ha hecho famosa por ser una vj de 40 TV y por quitarle el marido a María Adánez. Pero Ilaria Mulinacci, si quiere llegar lejos, llegará sabiendo los cuatro idiomas que sabe, y con su carrera de Periodismo, pero primero se tiene que operar la nariz (ahora le mandamos el número del que hizo la napia de Elsa Putaky) y deshacerse de este tío tan imbécil.

Ahora finalizo, no sin antes dar paso a nuestro patrocinador, que ocupa la contraportada de ¡Hola! esta semana:


Perfecto para nuestras preciosas manos.