Que NO llevar este otoño

La guí­a básica para evitar parecer un borrego. No me lo agradezcas, simplemente hazme caso.

Supongo que podrí­a empezar hablando de mi prolongada ausencia (desde abril sin darle a la tecla, pffffffffff) excusándome y tal… pero es que no me ha salido de  ahí­  escribir nada. Sin embargo septiembre es un mes de catarsis, de renovar, de  nuevas tendencias.  Nuevas relativamente, porque desde hace un par de temporadas todos los otoños son la misma mierda. Pero ¡oh, sorpresa! poco a poco van cambiando las tornas, los años 80 están dando paso a una revisión de los 70 (lo siento por las que hayan comprado algo con hombreras, os lo váis a comer con papas) e incluso a veces surgen tendencias estúpidas, que no han sido premeditadas por estilistas sodomitas y diseñadores farloperos, no. Las tendencias de la calle, ésas si que dan miedo, porque vienen para quedarse.

Por eso y porque FnB es casi una obra social (dan una ocupación a gente como yo, a eso se le llama obra social) os voy a enseñar que ropa y accesorios evitar esta temporada (a no ser que os guste ser motivo de burlas, en ese caso ignorad el post.

La pulsera de Sara Carbonero

Que si, que España ganó el mundial y yo me alegro mogollón, vaaa, pero hay que calmarse. Durante unas semanas África dejó de ser ese continente lleno de terroristas del Magreb Islámico, mosquitos con malaria y vudú paso a ser el centro de atención de España. Allí­ estaba Sara, que en los alrededores del estadio de fútbol compró unas pulsericas.

Por supuesto, poco tiempo ha faltado para tener los malditos decenarios (ése es el nombre oficial de la pulsera de marras) hasta en la sopa.

Que ésto es como lo que ocurrió hace unos años cuando David Beckham comenzó a llevar rosarios: veí­as a gente (más bien gentuza) por la calle que tení­an pinta de no haber pisado una iglesia en años pero oye, llevaban los rosarios más agusto que nada.

Porque tu ves a la portadora tipo de la pulsera, que realmente no quiere la pulsera de Sara Carbonero: quiere el sueldo de Sara Carbonero, la melena de Sara Carbonero, el novio de Sara Carbonero y toda la pesca. Avisados estáis.

El polo “Big Pony” de Ralph Lauren

Ralph Lauren es algo más que ropa, es un estilo de vida: Pijo, rancio, clasista… vamos, que yo soy su público objetivo. Desde hace unas temporadas el señor Lauren se aplicó el cuento de “caballo grande, ande o no ande” literalmente.

Porque si te gastas 100€ en un polo, la gente debe enterarse  ¿O NO?.  Hay gente (que no sabe de moda ni de ná) que creen que un logo grande es hortera y el equivalente a un cartel gigante de “Atrácame, por favor”… y tienen razón.

El problema no es que Ralph Lauren se haya puesto al nivel de D&G (de ahora en adelante, Dulce & Gitana) o “Anporio Armani”, el problema es que se ha vuelto demasiado popular y por tanto, objetivo de falsificaciones.

Y volvemos a la misma pregunta que con las Crocs: ¿Qué es peor? ¿Gastarse 100€ en un polo que dice más del portador de lo que queremos saber o comprarse una falsificación? Una vez más, hay preguntas a las que es mejor no responder.

Ropa de La Martina

La Martina llegó a España con í­nfulas de ser el nuevo Ralph Lauren. La Martina es la clase de ropa que llevan los empresarios de la construcción que conducen (o más bien conducí­an) Cayennes y cuyas mujeres se creí­an ricas por llevar un bolso de CH. Ahora también está pegando fuerte en el top manta.

Puestos a elegir, me quedo con el de Ralph, que todaví­a tiene un pase. Quedáos con esto: de aquí­ a unos años veremos a los directivos de esta firma en un tribunal, porque la ropa es criminal.

Etiquetas vistas, bordados chungos… “Logo que la mano no cubre, patada en los cojones”

El iPhone

Conozco a más de uno que el dí­a que se case va a poner la lista de boda en la Apple Store. Los usuarios del iPhone son gente rara que me dan cosica.

Que si tengo una aplicación que me recuerda cuando tengo que darle las pastillas al yayo, que si me graba en hd con 720 p, que si la pantalla brilla un huevo… no os engañéis.

¿Seré yo el bicho raro por querer un móvil con el que hablar y recibir emails con un diseño que no produzca arcadas?¿Será que no estoy preparado para la próxima década?