Carmen Lomana, mujer comprometida

Por fin, tras una larga espera, publicamos el reportaje de Carmen Lomana en el ¡Hola! que nuestra amada lectora Macorow nos ha escaneado de forma humilde y voluntaria.

En el reportaje, Carmen Lomana nos ha dejado a todos “con el ojo cuadrado”, como dicen en las telenovelas mexicanas. La persona despectiva y clasista que conocí­amos, ahora es, además, culta y subversiva, toda una ensalada de adjetivos que construyen el nuevo prototipo de mujer total.

Vamos a empezar con el inicio:

Si hay alguien más enemigo de esta gente que FNB, es, sin duda, un redactor del ¡Hola! Pasemos hasta el culo de su absurdo vestido y el botox de su frente, y vayamos a lo que diferencia a esta revista de las demás: la auténtica maldad. La maldad de un FNB o un Cuore, o el Qué Me Dices, es una maldad falsa, prefabricada para criticar porque sí­, criticamos a una famosa sin conocerla y con más o menos gracia, pero sólo la persona que ha entrevistado a Carmen Lomana puede ofrecer verdadera maldad. De todo lo que ha dicho, el artí­culo se resume con la cita “Soy una mujer trabajadora y muy comprometida social e intelectualmente”. Remarcar esa frase para adentrarte en el artí­culo significa que la entrevistada te cae no menos que como el culo. ¿Y qué me decí­s del titular “Carmen Lomana, sofisticada en su casa de Madrid“?

Y aquí­ comienza la sesión de fotos llenas de naturalidad y espontaneidad, para conocer a la verdadera Carmen:


Aquí­, con mi plato.


Aquí­ estoy lista para bajar a por el pan, como toda mujer de su casa.


Me gusta estar cómoda cuando veo ‘Saber y ganar’.


Aquí­ salgo dando un giro a mi vida, me he puesto de espaldas para que se note.


Y este es mi cuarto, perdonad que tenga los zapatos por en medio, ¡qué despistada soy! Cuidado no me pises los Blahnik de 2.500 euros que me compré en Nueva York en un rutinario viaje de compras, ¿eh? Cuidado, digo.

¿Lo véis? Una persona de lo más normal, Carmen Lomana es la reina de la espontaneidad y la belleza connatural. Ahora que habéis visto las fotos, vamos a destacar lo más destacado de su entrevista:


¿Cuáles son tus diseñadores favoritos?
– “No tengo favoritos […] En este momento, me encantan Nicolas Ghesquière y el diseñador de Lanvin, Alber Elbaz. Y de Estados Unidos, Proenza Schouler, me parece fantástico”.

No tiene favoritos, que conste.

Háblame de tu marido, Guillermo Capdevila.
– “Era un diseñador industrial muy brillante. […] Cuando se murió, en un accidente de coche, tení­a cuarenta y nueve años y mil patentes en el mercado”.

Que es lo importante y destacable, las patentes que han hecho que esté podrida de dinero.

¿Echas algo de menos?

– “Culturalmente, mi vida ha estado rodeada siempre de gente muy intelectual, y eso es algo que echo muchí­simo de menos”.

Debe ser ese el motivo por el que los demás piensan que es una ignorante. Nadie piense mal, sólo es falta de costumbre.

¿No te sientes, digamos, querida?
– “Me siento querida, aunque supongo que habrá personas que no me puedan ver. […] A la gente le gusta inventarse leyendas e historias, en vez de pensar que soy una señora normal que se quedó viuda y que, simplemente, quiso dar un giro a su vida. […] En San Sebastián me estaba ahogando. Tení­amos una casa enorme, llena de recuerdos y yo estaba allí­ sola. Entonces decidí­ venirme a Madrid y dejé la casa tal cual, hasta los armarios llenos. Cogí­ mi coche por la mañana, como un dí­a normal, y me vine a Madrid. Me llevé camisas de Guillermo, unos libros, dos o tres cuadros y un mueble que me habí­an regalado mis padres y lo demás lo dejé todo. Y así­ empecé una nueva vida. No estoy apegada a nada”.

Todo un ejemplo de superación personal y de fortaleza moral. Es duro pillar el coche de San Sebastián a tu pisazo de Madrid y dejarlo todo atrás. Nadie tiene derecho a pensar que condujo su chófer, este es un tema duro y comprometido.

¿De verdad? Quién lo dirí­a.
– “Hay una especie de disfunción entre mi imagen exterior y cómo soy realmente. No puedo negar que vivo bien y que tengo muchos trajes de alta costura, pero también soy una mujer trabajadora y muy comprometida social e intelectualmente“.

Qué incrédulo es el periodista del ¡Hola!, ¡cuestiona la capacidad de decisión de Carmen Lomana!

¿Te asusta el paso del tiempo?
– A nadie le gusta envejecer, pero me cuido poquí­simo. En mi vida he pisado un gimnasio y voy poquí­simo a los centros de estética.

Pero las veces que ha ido, ha aprovechado bien. Pero vamos, que debe ser todo belleza natural, como le pasa a Isabel Preysler, que el paso del tiempo y la naturaleza ya se encargan de mantener su juventud.

Y entrando en materia audiovisual, hemos preparado un ví­deo exclusivo presentado por Cristina Garcí­a Ramos donde Pilar Rubio habla con Carmen Lomana:

Como véis, Carmen es una mujer intelectual y una privilegiada cultural, aunque también compagina su intensa vida con trabajos que le salen en el sector de la construcción:

Por último, no podemos dejar de interesarnos por un asunto que nuestra lectora Zorra Implacable introdujo en el foro hace unos dí­as. Según ella, circula por ahí­ un rumor que cuenta que Nati Abascal, ayudada por Nuria González y Cari Lapique (las tres Marí­as), intentó vetar el acceso a Carmen Lomana al avión privado de Isak Andic (propietario de Mango) que éste puso a su disposición para asistir al desfile de la firma en Barcelona.

Según hemos podido contrastar, esta chispeante y morbosa historia parece tener algo de realidad, ya que según Extraconfidencial, Nati intentó vetar a Carmen Lomana por motivos amorosos, y es que Carmen se tiró a un amor no correspondido de Nati.

Como detalle, hemos convertido la historia en un cómic fácil de entender para los que hayan sudado de leerse la historia (FNB siempre pensando en todos y cada uno de vosotros):

Al final, Carmen se presentó. Pero también nos encontramos a una vieja amiga por ahí­:

El desfile bien, gracias. Esperamos que Mary Kate no tenga ningún affair en un futuro con ningún hombre que haya pasado por la cama de Nati, o conocerá la maldad que una mujer despechada puede albergar.

Y cuando no estás de vacaciones, ¿qué haces?

Hoy vamos a descubrir un nuevo parámetro de la vida social de la sociedad alta, de los high class, un tipo de famoso que no suele poblar demasiado la información rosa, pero que debe ser humillado de forma verdaderamente cruel.

Existe una franja social especialmente protegida y que vamos a destapar hoy en Fug And Busted, siempre a la vanguardia de las movidas. Una de esas protegidas que merecen ser arrastradas por los pelos a la opinión pública es una señora llamada Carmen Lomana. Antes de entrar en materia, mirémosle a los ojos:

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Es difí­cil, we know. Suele llevar gafas, su dinero le permite elegir marca, pero no le da el estilo, se disfraza de Anne Wintour y que salga el sol por Biarritz. Vamos a buscar otra foto, a ver si se le ve la cara:

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Tampoco. Vaya, mala suerte tenemos. No conseguimos saber si lleva lentillas o qué hostias le pasa con las gafas.

Hasta el momento, la hemos identificado claramente: es una ricachona elitista. Sí­, pero ella ha profundizado más en ese aspecto, ha tenido toda su puta vida para hacerlo, ya que es su oficio, ser rica. Y para no palmarla y que pase a la historia con su biografí­a en blanco, la sujeta se ha dedicado a coleccionar trajes de alta costura, para desgravar a Hacienda y para tener algo de qué hablar en sus aburridas fiestas de su puta casa de golf de  Fuenterraví­a donde toman cocktails de champán y cenan pastel de berenjena.

Fijaos en lo despectiva que puede llegar a ser:


Prefiero una persona educada de siempre, que ha sabido comer, ha tenido servicio en casa, con buena pinta, buenos genes, raza… Todo lo que marca la diferencia.

Tengo ganas de acelerar el artí­culo para llegar a La Escena, pero voy a incluir algo más de información, para analizar a esta tipa. Veamos un dí­a a dí­a en la vida de Carmen Lomana.

10:00h: Se levanta y desayuna las sardinas asadas con café de almendras que le prepara su menegilda.
11:00h: Se maquilla (a su edad podemos decir que se reconstruye) porque ha quedado con Cuqui Fierro para irse de compras por Serrano, pero Cuqui le llama y le avisa que no puede porque ha quedado con Josemi Sieiro, así­ que Carmen Lomana tira de agenda y se busca a otra amiga oxigenada para disfrutar su vida social:

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14:00h: llega agotadí­sima al portal de su casa, niega el saludo a su botones ascensorista utilizando sus gafas como escudo anti miseria y llega a casa, donde su jefe de cocina le ha preparado un exquisito menú que Carmen Lomana le sugirió al leer la sección de recetas del ¡Hola! (es lo único que lee).

15:00h: Carmen Lomana se toma su café, se sienta con su laptop a leer Fug And Busted.
16:30h: Enseguida vuelve a salir, porque esta noche tiene una fiesta y quiere probarse unos cosméticos nuevos que ha lanzado Shiseido. Por supuesto, con su suplente de Cuqui:

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17:00h: no están mucho rato, porque enseguida se tiene que marchar a un desfile en Cibeles, donde ha quedado con “los niños Ana Rosa” para ver un desfile de no recuerda ya ni quién:

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20:00h: Después de besuquearse con todo Dior, se escurre entre la multitud hacia la salida, donde la espera su chófer para llevarla a un sarao. Eso sí­, antes pasa por casa para cambiarse.

21:30h: llega a la fiesta de Suárez donde su mariquita coñazo que le sigue a todas partes, un tal Franchesco Preysler (una gorda homosexual masculino amiga de las famosas). Se hace una foto con él haciendo como que le da un beso (pero no demasiado profundo para no gastar su lápiz de labios en su grasienta piel):

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Y así­ es la vida de Carmen Lomana. Da para muchí­simo, como podréis comprobar. Y su nivel de vida es tan elevado, pero tan, tan, tan elevado, que su tren de vida la ha endiosado lo suficiente como para mirar por encima del hombro hasta un diseñador de moda como Christopher Bailey. Su cultura y educación le han empujado a escupir verdaderas joyas:

Este chico es totalmente working class pero es adorable y buena persona.

Flipante, ¿verdad? Está tan ida de la olla que también va por ahí­ diciendo que Yves Saint Laurent, en una colección inspirada en Rusia que hizo, le confeccionó un abrigo de piel para ella sola, anécdota que parece ser que ya la contó una loca de Park Avenue en el Vogue hace mil años.

A pesar de parecer tan flotante e inalcanzable, en alguna ocasión sí­ se ha equivocado con su Missoni y se ha equivocado al combinarlo con Chanel, quedando de esta guisa tan fugger:

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Hortera y mamarracha. Eso sí­, su relación con Chanel es tal (según ella), que la muy fantasma se ha quedado más ancha que otra cosa tras espetarnos esto:

Me fascina tanto  Chanel que me he hecho construir un ropero en casa sólo para colgarme ahí­ los trajes que tengo de esa firma.

Su naturaleza ignorante la convierte en una persona muy débil. Sólo su dinero le autoriza el poder tratar a los demás con desprecio, como sucede en este ví­deo, miradlo, pero fijáos en el segundo 00:22 al 00:23:

Ahí­ vemos a su compañera de compras suplente (bueno, se llama Luján Argí¼elles, pero para el caso xD), que parece no saber estar a la altura (habla en voz demasiado alta, trata a Carmen Lomana como si tuviese 10 años y le hace demasiado la pelota). Pero el detalle del segundo 00:22 impresiona a cualquiera. La forma de retirarle la mano, el gesto tan despectivo que hace en plan “quí­tame tus pezuñas sarnosas”, sumado a que, a pesar de estar completamente emperifollada, sale de la puerta excusándose por no estar totalmente arreglada, ¿será cerda?

Pues bien, aquí­ es donde llego al clí­max, al titular del artí­culo. Carmen Lomana es invitada a un desfile hace un mes, y se encuentra con la reportera Pilar Rubio de ‘Sé lo que hicí­steis’. Carmen Lomana se alegra, se emociona en plan “¡ahí­ va!, ¡mira quién está aquí­!”, pero pasa lo siguiente, para su desgracia:

[vimeo]http://www.vimeo.com/1897167[/vimeo]

¡Zas! En toda la boca. Impagable el momento donde Pilar le pregunta qué hace cuando no está de vacaciones, y antes de soltar lo de “de todo, como todo el mundo”, se traga la pregunta por sorpresa y emite un gesto parecido al que se pone cuando alguien se traga la punta de un zapato, si no habéis visto qué cara pone alguien en esa situación, aquí­ os lo agrandamos en formato GIF para que lo disfrutéis en bucle:

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Este ha sido el granito de arena que FNB ha aportado al destape del secreto mundo de la alta sociedad. En próximas entregas, quizá caiga Beatriz De Orleans, que esa es todaví­a peor y hay que darle de comer aparte, ya os explicaremos por qué.

Nos vemos en Zara, chicas.