Secretos espeluznantes

Queridos, después de documentos de impacto como la peluca de Beyoncé, en FnB nos habíamos propuesto desvelar los secretos más espeluznantes, aquellos que os harán correr a la peluquería más cercana en un ataque de pavor implorando un hair-do que sobreviva a cualquier apocalipsis.

Empecemos con emociones fuertes.

“¿Qué pasa?, estamos en los ochenta”

Si en los ochenta tenías más de diez años, lo más probable es que alguien tenga una foto tuya con un nido de ratas en la cabeza. Lo habéis adivinado. Teri “Me he lavado los dientes con lejía” Hatcher, cuando decidió que para salir en McGyver debería hacerse un peinado capaz de eclipsar al de Richard Dean-Anderson. Nótese que entonces aún no se había lavado los dientes con lejía. Es más, ni siquiera se los había arreglado. Como Tom Cruise.

Continuamos con un clásico del bad hair-do y del fug en general. Gwenstefani, queremos verte sin maquillaje y sin tinte.

“¿A que yo soy todavía más 50’s que la Yojanson?”

No se vayan todavía, aún hay más.

“Fabrizio, por fin me has dejado el pelo que quería. Vibrante y natural, porque yo lo valgo”

Ciertamente, a Kirsten Dunst podríamos incluirla en cualquier especial. El hecho de que hoy toque el especial pelos no nos va a frenar. Desde aquí la imaginamos lamiéndose la palma de la mano y colocándose su pobre flequillo amarillento sobre su protuberante frente. Oh, Kirsten. Danos un respiro.

“Hello again, FnB!”

Claro que para bobs mal hechos, el de Keira BadHairEveryday Knightley. Del vestido y de la cara de borderline también podemos hablar, pero hoy nos sentimos benevolentes. La noticia es que no lleva cinturón.

Y la que no podía faltar es Jélena.

“¡Ahora no vale! ¡Que me habéis pillado fatal, jo!”

Probablemente mi premio al peor hair-do masculino es para Jude Law, a quien en la siguiente imagen podemos ver corriendo a la peluquería después de haberse levantado con esos pelos, de tal modo que hasta se olvida de ponerse los pantalones. Tchck, Jude. Te hemos visto peor otras veces, tampoco era para tanto.

La que sabe cómo montárselo es Julia Ormond (¿alguien se acuerda de cuando hacía pelis con Richard Gere y Sean Connery?). ¿Que tienes un bad hair day? Ponte un gorro. Nota al pie: si no tienes un gorro, basta con la labor de ganchillo de la vecina Rose-Marie.

“Yo también adoro Oxfam!”

Pero como sabemos que lo estáis deseando, aquí tenéis el documento de impacto verdadero. Nicole con su marido de A.A y esa cosa indescriptible en la cabeza. ¿Calvicie incipiente? ¿Raíces secas? ¿Raíces no teñidas? ¿Pelo deshidratado? ¿PELUCA? Esperamos vuestros comentarios.

Lots of love.

La cansina rutina de belleza del macho metrosexual

Queridos, a estas alturas todos nos preguntaremos por qué algunos individuos e individuas siguen estando en la lista de deseables, si todos sabemos que sin bottox, maquillajes varios o un outfit decente son peor que insignificantes. Daría la impresión de que nosotras, las mujeres, le debemos más al fond de teint, la mascara, el gloss y un acondicionador porqueyolovalgo, pero no olvidemos que, hoy por hoy, el macho metrosexual ha iniciado una rutina de belleza.

Veamos, por ejemplo, la siguiente imagen.

Adivina, adivinanza. ¿Quién es el supuesto macizo que se esconde detrás de estas pintas de gualtrapas? En este caso sus bermudas agujereadas y su camiseta informe son lo de menos. El hecho de que lleve calcetines naranjas es mosqueante, sí, pero lo verdaderamente intolerable de la imagen es el rollo higiene física que se percibe en ella. O sea, a ver. El pelo rizado y grasiento bajo esa gorra llena de manchas, la barba viscosa y mugrienta que espantaría a cualquiera, el cutis con exceso de sebo, y esas extremidades tirando a fondonas. Queridos, todo ello corresponde al pseudo sex symbol que responde al nombre de Heath Ledger. Que luego lo vemos así y nos lo creemos.

Y a mí me parece muy mal, porque si puedes ser así, ¿de qué vas yendo con esos bermudas, Heath?

El caso de Heath es claramente lo opuesto a nuestro siguiente ejemplo. Tomemos a Jude Law, que desde el rollo Sienna me hastía profundamente. La belleza física de Jude es bastante superior a la de Heath, diría yo, pero en sus tiempos pre-bob de Sienna iba y se plantaba así en público.

Que esto es como para decirle oye, Jude, que la Madre Naturaleza haya querido que te parezcas a una estatua renacentista no significa que tengas impunidad. Lo primero es que te estás quedando calvo de mala manera, y si no lo quieres aceptar, uno, te jodes, y dos, for the sake of our blog, no te hagas un brushing en el mismo estilista que Sienna que te deje el pelo en plan nido de golondrinas, que tienes una imagen que mantener y pasta suficiente para ello. Y además, never, never, vuelvas a ponerte un fulard vintage de Oxfam como si fueras uno de esos cincuentones que seducen a las quinceañeras. Que todavía tienes treinta y tantos, joder.