Eloisa Bercero, poco gusto y mucho dinero

A modo de biografí­a de Eloisa Bercero, os presentamos en sociedad a este personaje desconocido.

¿Sabí­ais que en FNB podemos llegar a ser graciosos? ¡Mirad qué rima súper graciosa os hemos colocado en el titular! Va a ser su epitafio cuando la palme.

Al trapo. Hace mucho tiempo, en un artí­culo muy lejano, nuestro asiduo compañero de chascarrillos, Vernon, nos descubrió un nombre que, desde hoy, no podremos olvidar.

Eloisa Bercero es un nuevo caso de lomanismo, una señora sin oficio conocido, que está podrida de dinero y, como 1 y 1 suman 2, es de cajón que se eche de cabeza al absurdo mundo del coleccionismo de trapos.

Vamos a entrar en materia gráfica:

Observamos, primero, que tiene un ojo de cada color. En segundo lugar, esta bonita imagen emana un waltz de Liszt al verla, es una fotografí­a muy musical.

Vaya por delante que consideramos injusto criticar su aspecto fí­sico, puesto que tiene mucho mérito haber envejecido de forma totalmente natural y que no se haya tocado nada. Eloisa Bercero es, fí­sicamente, lo que se ve. Pero su valor fugger reside en su atrevimiento traducido en un desafí­o constante a la estética. Si no me entendéis, os lo voy a contar con una imagen:

Eloí­sa Bercero en Gaudí­

Eloisa Bercero en Gaudi

Sí­ señor. Una señora que deberí­a estar en un ancianato, desfilando en Gaudí­ para Josep Font. Lo dicho, desafí­o total.

Por supuesto, no vayáis a pensar que vive recluida en su mansión y sólo sale a dar de comer a las palomas en El Retiro. Ni mucho menos, Eloisa Bercero tiene una agenda de ricachona. Por ejemplo, su presencia en la fiesta de Moí«t Chandon:

Va a otras fiestas (esta debí­a ser alguna fiesta de Halloween de Vasari):

También asiste a desfiles, ésta vez, desde la barrera:

Eloí­sa Bercero en Cibeles

Y atención, fotaca enorme, regalo de Guillermo Lopez   (Vida Austera):

Eloí­sa Bercero en Cibeles (Guillermo López, Vidaaustera.com)

Más que claro queda que, pelas, tendrá hasta en la médula, pero no sabemos si es que quiere ir acorde con su edad o sólo reconoce la belleza en las prendas más transilvánicas. Ya no es el broche de araña, ni el traje de la muerte, tampoco es el abrigo de piel (que condenamos totalmente, FNB es pro PETA), es el conjunto en sí­, es esta estampa que sólo habrí­a podido describir Charles Addams en sus fúnebres y locas tiras del New Yorker.

Aquí­ otra aparición en Cibeles. En realidad, Eloisa Bercero no estaba realmente en el lugar de la fotografí­a, apareció como un espectro al revelarla:

Eloí­sa Bercero en Cibeles

Y ahora, la secuencia del enamoramiento. Breve documental sobre cómo Eloisa Bercero compra un traje.

Step 1: el asesoramiento.

Eloisa Bercero

Step 2: la elección.

Step 3: me lo pruebo.

Step 4: el traje viene con complementos. Ridí­culos, pero a ella le súper encantan.

Y listo. Ya tenemos una tarde echada. Así­ se divierten los ricos.

¿Y qué otras actividades hace Eloise? Pues, según nos informó Glamurrr, se va todos los dí­as a la pastelerí­a Mallorca de Serrano, acompañada de su hijo (que nos hemos enterado que va siempre con sunglasses) y no se dirigen la palabra en todo momento. No sabemos si es que no se soportan o que tienen la boca ocupada zampando petit pains de salmón ahumado.

Luego se va con lo puesto al parque, esta vez sí­, a dar de comer a las palomas:

Y, como es so popular, se hace la sorprendida cuando un mini Franchesco le asalta para fotografiarse con ella. Course que acepta encantada.

¿Qué opinará de este pedazo de maricón bendito? Eloisa Bercero odia abiertamente los pantalones vaqueros y los complementos que lleva todo el mundo (véase el bolso de Vuitton). ¿Y qué coño haces con las gafas de Jared Leto, campeón? Este rubio repeinado es el futuro soplanucas de Franchesco Muerdealmohadas.

Y vamos a acabar con el remate final: un ví­deo. Nos hemos hecho con este ví­deo (que nos ha facilitado Pamola, thank you so much, carinyo):

Por partes. Si lo habéis visto, habréis percibido lo mismo que yo. Está como una puta cabra, eso para empezar. Nos asombra, también, cómo habla de dinero nada más empezar, y luego declara que “hablar de dinero es una vulgaridad”.

Para terminar, si no tuvimos suficiente con Carmen LoM&M, Eloisa Bercero se atreve a ir más lejos: “para ser chic hay que ser muy alta y estar delgada”. Y “el glamour es algo con lo que se nace”. Por no hablar de cómo desprecia la etapa de Donatella en Versace. ¿De qué va esta mujer?

Foro abierto. Ya os hemos traí­do a Eloisa Bercero, os toca a vosotros destriparla y aportar nuevas informaciones, ¡lo mejor se cuece en los comentarios!