Char, fuggina dentata

Siguiendo con nuestras fugandbusted celebrities made in UK, tenemos una asignatura pendiente que se llama Charlotte Church.

Charlotte se hizo famosa cuando era una prepúber imitando en televisión los gorgoritos de otras estrellas fugandbusted del tipo Maralla o Whitney, a las que de vez en cuando revisitamos en nuestro blog. However, cuando Charlotte creció un poco más se convirtió en una megaestrella del pop. Lo que no impide que no intente seguir con el estilo de sus predecesoras, centrado en demostrar toda la potencia vocal posible.

Sobre el modelo leather, sólo hemos de añadir que cuando se hizo Moulin Rouge Charlotte aún jugaba con barbies, así que no corresponde a ninguna de las premieres.

El éxito de la Church es indudable y hasta aparece en galas de glossy magazines, tipo Glamour. Quizá hasta sea la culpable de los leopard prints comeback. Atención a cómo lo combina magistralmente con las sandalias gladiator.

Hay quien dice que su novio Gavin, jugador de rugby, es gay. Sea cierto o no, desde FNB sólo vamos a recomendarle un estilista nuevo y un respiro a sus cejas:

Gavin, honey, una vez que empiezas a pasarte con las pinzas es difícil volver atrás, pero inténtalo (y no sigas los consejos de belleza de Queer eye for a straight gay si quieres alejar rumores de homosexualidad, by the way).

Hay quien dice que Charlotte tiene la voz de un ángel y la vagina de una furcia galesa. De lo de la voz no estamos tan seguros, anyway. La fotografía que aparece a continuación es una imagen que Char le envió a su querido novio no-gay jugador de rugby en una noche en que Gavin debía estar rodeado de fornidos y sudorosos hombres. Aparentemente el móvil de Gavin se extravió y la foto acabó en todos los móviles de UK. De la foto deducimos el eterno agradecimiento de Charlotte a su firma de lencería habitual, que le permite luchar por varios centímetros contra el efecto de la gravedad.

Por todo lo cual se ha convertido en el icono curvilíneo por excelencia de UK. Aquí la tenemos, intentando broncearse al borde de la piscina, sin autobronceadores previos y sin cremas anticelulíticas que valgan, mientras Gavin intenta colocársela muy discretamente.

A veces, eso es cierto, los medios le recuerdan su tendencia al sobrepeso, como en una de sus últimas actuaciones en público. Char había estado de vacaciones en Ibiza y a su vuelta había encontrado la triple papada de Boy George con la que recibió a su público.

Qué crueles pueden llegar a ser los medios. Primero te celebran como icono curvilíneo y luego te llaman gorda. Y luego apareces en la portada de Heat frente a Keira Knightley en una competición skinny vs curvy, who’s sexier?

Lots of love