Chapa y pintura (Las rubias van al quirófano)

Debido a los últimos acontecimientos acaecidos enel mundo de los famosos (internacionales y patrios) pasamos a comentar los últimos retoques de algunas famosas.

– Belén Esteban: No solo ha sido un cambio exterior. También ha aprovechado y ha dado clases de protocolo y buenas maneras. Ya no dirá “m’entiendess?” sino, “¿Sabe usted lo que quiero decir?”. Y su famosa frase “Yo por mi hija mato, ma!-to!” ahora será “Yo por mi primogénita defenestro, de!-fe!-nes!-tro!”.

Belén allá por comienzos del segundo milenio
Belén allá por comienzos del segundo milenio

Belén probó la fama, y le gustó…

... y cogió un empacho
... y cogió un empacho

No se que le pasarí­a para acabar tan, tan… acabada, supongo que si tu ex tiene una familia tan pintoresca como los Ubrique pues esas cosas te acaban pasando factura. Pero ahora, bajo la sombra de JJV (no me atrevo a escribir su nombre del mal rollo que me da) y con vistas a presentar las campanadas de Año Nuevo se ha tuneado la cara.

chapa4Cierto que esta foto hay photoshop para rato. Pero si comparamos con la de arriba el cambio es brutal, y señoras y señores, no seamos ingenuos, no se ha arreglado sólamente la nariz. Ahora parece una concursanta de “reality” así­, sanota y de treintaypocos.

Lo creáis o no, son la misma persona
Lo creáis o no, son la misma persona

He sacado las fotos de forocoches y mucha gente opina que se ha hecho algo en la boca. ¿Las comisuras no se prolongan demasiado? mmm… ésto empieza a recordarme a lo del valle inquietante.

– Madonna: Hablar de Madonna es como dar una clase de historia, siempre hay que tener en cuenta los antecedentes del hecho en sí­, y sus consecuendias.

El hecho es que Madonna es amigí¼ita de Marc Jacobs y se pone en plan pedorra “Vaaaa Marc, tí­rame unas fotos y tienes apañada la campaña de Otoño Invierno” y Marc le hizo el favor, pero el objetivo de Louis Vuitton es vender, y si quien te entra por los ojos es un alambre reseco y gurrumí­o no le compras ni unas alpargatas. Por eso tiraron a Madonna y contrataron a una profesional. El caso es que Madonna se aburrí­a en clase de Pilates, llamo a sus amiguetes: Domenico Dolce, Stefano Gabanna y Steve Klein y les dijo “Vaaaa tí­os, tiradme unas fotos y tenéis apañada la próxima campaña de Primavera Verano”

Hoy en dí­a llaman neorrealismo a cualquier cosa
Hoy en dí­a llaman neorrealismo a cualquier cosa

La noticia importante es que Madonna todaví­a tiene peras, pensaba que las habí­a perdido a base de hacer flexiones. Ella tiene sus 15 minutos de fama del mes y ahora la patata caliente la tiene otro diseñador, oye Donatella ¿tienes pensado ya que vas a hacer para la próxima campaña Otoño Invierno? Creo que Madonna tiene unas sugerencias la mar de interesantes.

– Ana Obregón: Lo que diga no le va a hacer justicia a la foto. Ana es el sí­mbolo de la lucha encarnizada contra el envejecimiento y lo derrelicto.

¡Pimpante!
¡Pimpante!

La semana del glamour

Hemos tenido una semana muy ajetreada en España, con multitud de imágenes y momentos que la imprescindible revista ¡Hola! se ha encargado de recoger, algunos de ellos en exclusiva, como la nada fugandbusted entrega de premios Laureus Awards.

La casa real española ha dejado una real estampa en nuestros republicanos ojos, especialmente, adivinad, por culpa de la de siempre: Elena. La duquesa de Lugo ha dado muestras de lo que no tenemos que hacer el día que seamos inFanta’s. Pero vamos a entrar en materia, que me he comprado el ¡Hola! esta semana sólo para desmenuzarlo aquí. Adelanto que mi escáner es de estos de multifunción por alimentador de hojas, así que no he podido escanear la revista, por lo que he tirado de la cámara digital (perdón por la calidad de las fotos).

Aquí vemos a la familia real española acompañada de Morgan Freeman (izquierda) y del retirado ciclista Miguel Urdangarín o Induraín o whatever, posando en la Casa Batlló de Barcelona. Sí, Iñaki, el segundo empezando por la derecha, es así de monstruoso. Tanto él como el ciclista de al lado. Vemos también que el rey no es tan alto como dicen, pues es superado por su hijo, por su hija (la de blanco), por Morgan Freeman, por su cuñado y por el ciclista. Y Letizia Dejamehablarfelipe Ortiz luce fenomenal, pero apenas levanta metro y medio del suelo, incluso con tacones altísimos.

Bien, ¿no? Todos decentes. ¡Pues Elena no! Insisto, noelenanonismo, este concepto se vuelve a presentar en la siguiente instantánea:

Esto es en un homenaje que le han hecho a la inFanta Pilar, donde Elena ha vuelto a equivocarse, y ha vuelto a subrayar con su chaqueta las advertencias de Odys. Pero ahora viene la sorpresa: ¿adivina alguien quién se esconde detrás de este combinado de camisa mantel con chupa macarruza, mochileta de Font Vella y un collar en un pecholobo más macarruzo aún? ¿Chapis? ¿Ricardo Bofill? ¿Pocholo Martínez Bordiu? ¿Un actor de ‘Lost‘ en un descanso de rodaje? Pinchad en la foto.

Y continuamos, continuamos con la realeza. Esta vez le toca el turno a la cosa más bastarda y ordinaria que hay, no sólo en la familia Grimaldi, sino en todo Mónaco y la costa azul entera. Se trata del siempre nefasto Andrea Casiraghi:

¿Que qué le pasa a la foto? Por favor:

¿Y este es el hijo de Caroline Grimaldi? Se nota que el impresentable de su padrastro ha influido demasiado en él. La verdad, su tío no debe estar muy enterado, ya que últimamente está preocupado por limpiar su liberada imagen ante la opinión pública intentando hacer su vida junto a una mujer. Mi gozo en un pozo, pues sería fabuloso que Caroline o Stéphanie se hiciesen cargo del principado mientras Albert@ disfruta de su orientación sexual, de la acera de enfrente o de la del medio, sin tapujos. Si el niñato este puede ir de esmóquin y zapatillas (que no cualquier calzado, sino zapas del rastro) a actos públicos, ¿por qué no ponemos patas arriba el resto de la monarquía monegasca? Dejemos ya la monarquía, y vamos al segundo plato.

Brítani también ha pasado esta semana por ¡Hola! para dejarnos estas instantáneas donde no deja lugar a dudas: está para el retiro. No hay una foto decente de Brítani desde tiempos del ‘Baby one more time‘, y es que, si ya es difícil vestir bien siendo yankee, mucho más si eres madre, y aún más si eres una dejada como Brítani. Si leéis el artículo de la foto, sabréis que ha sido escrito por alguien de Madrid, adivinad por qué.

Esta semana se han celebrado los premios Laureus Awards, considerados los Oscar(s)® del deporte, a la que acudió la skinny Teri Hatcher como presentadora del evento, junto a Cuba Gooding Jr. (si no me equivoco). Nuestro corresponsal Abalindo estuvo allí, pero suda de proporcionarnos fotos y datos, o quizá está preparando un reportaje especial, no se sabe. El caso es que ¡Hola! se hizo con la exclusiva de la entrega de premios, que derrochó ejemplos de cómo ir a una fiesta de estas características, aunque seas del país de Brítani:

Vemos ese posado tan natural de madre e hija, Teri y Emmerson, a cuya madre se le perdona la edad estupendamente, ni una sola estría. Y chica, qué bajita es Elsa Putaky, da la impresión de tener las piernas de un pigmeo. Esto último le pasa a Tamara Feeenooomeeeenaaaal Falcó, solo que es mi culpa, ya que se estaba doblando un poco la hoja en el momento de la instantánea:

¿Por qué la hija de Isabel Preysler va tan fug? Pues porque ese traje se lo ha diseñado ella. Sí, chicas, Tamara Falcó ya ha encontrado su rumbo en el mundo, y parece que es ser diseñadora de ropa. Atrás queda el ser noticia por estampar tu Mini en el Starbucks aún siendo sobrina del ex presidente del Real Automóvil Club de España, así que nada mejor que los Laureus Awards y ser hija de quien eres, para promocionar tu línea con un traje hecho por ti misma. Resulta que Tamara se ha asociado con dos amiguetes para sacar adelante la firma The Secondskin Collection, cuya primera colección saldrá la próxima primavera y no dudamos que está trabajando duro en ella. No os preocupéis por su economía, ya que ella sigue en el negocio de los vinos de su papá, el marqués de Griñón, la cual se encuentra en plena exportación a Estados Unidos.

Sincerely, en esta fiesta se sabe juntar sin dificultad a la flor y nata del país donde se celebre. Y hablando de nata, Naty (chiste) Abascal, nos da una lección de cómo envejecer y limpiar tu imagen de borrachuza. Ha tenido la ocasión y la ha aprovechado estupendamente. Jamás veremos a Naty Abascal busted, o dejándose ver sin operar como Maddie (ver entrada). Naty Abascal aparece inmejorablemente operada en esta imagen, posando con el cocinero al que muchos quisiéramos como padre de nuestros hijos, y que ha hecho muy bien en deshacerse de la pelambrera que lucía meses atrás en ‘The hell’s kitchen‘. Follable Sergi Arola:

Y, ahora, sucesos varios:

Ano Obregón, de nuevo con Suker, con un pelo horrible y una camisa… bueno, esa ropa que sólo ella se atreve a ponerse (porque no se ven las botas que lleva, ¡horror!). Si me topase con ella en un gimnasio también le habría cantado las cuarenta, pero no por intentar cepillarse a mi marido, sino por ordinaria.

Y a Antonio Hidalgo (popular spanish host, para los extranjeros) le han dedicado varias páginas en la revista junto a su novia, Ilaria Mulinacci.


La foto es horizontal. La he subido varias veces y Blogger la sube rotada 90 grados, inexplicablemente.

Esta italiana sustituye en su corazón a Vanessa Romero, un zorrón que en este país se ha hecho famosa por ser una vj de 40 TV y por quitarle el marido a María Adánez. Pero Ilaria Mulinacci, si quiere llegar lejos, llegará sabiendo los cuatro idiomas que sabe, y con su carrera de Periodismo, pero primero se tiene que operar la nariz (ahora le mandamos el número del que hizo la napia de Elsa Putaky) y deshacerse de este tío tan imbécil.

Ahora finalizo, no sin antes dar paso a nuestro patrocinador, que ocupa la contraportada de ¡Hola! esta semana:


Perfecto para nuestras preciosas manos.

Anita forever forever

Ana García Obregón es maravillosa. Digo esto y me quedo tan pichi, sí.

Su biografía es absolutamente imprescindible, y para la generación que hemos crecido amamantados por la televisión Ana es, simple y llanamente, histórica. O sea, que siempre ha estado ahí. Y ahí es en todas partes.

Para empezar, su nopuedeserverdad participación en un episodio de ‘El equipo A’, serie mítica de nuestra infancia (junto a tantas otras). Increíble pero cierta, como nos documentan nuestros amigos de Meloncorp.com

Así era Ana en los 80, esa época fugger porque sí, que pilló al buen gusto y lo retuvo como rehén en un cuartito oscuro y húmedo durante muchos años. ¿Qué coño le pasaba a la gente en esa época para ser capaz de salir a la calle con pelos-estropajo, hombreras imposibles y jerseys-vestido con mallas y botines?

Anyway, Ana era todo un sex symbol de la época. No contenta con intentar ligar con George Peppard (recordemos con horrorizada nostalgia que hubo un ‘Desayuno con diamantes’ antes que un ‘Equipo A’) Ana G. Obregón exhibía la antesala de su .G en fotos tan sexy sexy como esta:

¿Hay un modo más fug de enseñar la alfombrilla? Porque la censura no es gratuita, que la audaz Anita (no en vano apodada ‘la Fantástica’) enseñaba su hairdressing vaginal con ese descaro. Y con esas medias, mallas o whatever, que si alguien las entiende, que me lo diga. Y si alguien siente un conato de excitación sexual, también.

Este pasado de Ana es absolutamente incomprensible teniendo en cuenta el actual status de Ana, conocida a día de hoy por crear grandes éxitos televisivos como ‘Ana y los siete’ y la versión española de ‘Sex and the city’ (bueno, ésta aún no ha sido un éxito, pero lo será, ¿qué pasa?). Perdón, ¿he dicho incomprensible? ¡Nou! Nosotros te comprendemos, Ana, porque este modo de asumir tu pasado es espíritu fugger en estado puro: un pasar del pasado, un mirar hacia delante, un whatever y un melasuda con la cara bien alta. Dí que sí.

Es más, Ana García Obregón es capaz de combinar su condición de J.J. Abrams española, de Chris Carter de la comedia, de Darren Star de las singles españolas, con su azorada vida sentimental, familiar y social (no precisamente en este orden).

Si por algo es conocida en el mundo de la moda esta mujer es por sus posados veraniegos, trendies hasta decir basta.

Esto es muy grande. Primero, ponte el bañador más imposible que encuentres, con sus complementos pertinentes (nótese como con el mismo retal del bikini nos hemos hecho unos pantaloncitos cortos y una blusita anudada super super). Luego, llama a la prensa para convocarlos en una playa normal de una Mallorca cualquiera. Y una vez ahí, retoza en la arena y pasea por la orilla a dos metros de la señá Engracia y su tortilla de patatas mientras muestras lo ladroncilla que estás hecha aún. Megafuggismo!

Y esto año tras año, dejando un album realmente fundamental en el FugVerso.

No, no es Bibiana Fernández la del bañador a cuadros. Es ella, en una ‘uuuugliest picture’ de las que habla Oprah (hace 10 años en el mundo, hace una semana para fugandbusted, que esto no es un journal, demonios).

Llegamos así a la vertiente busted de Anita. Porque una no puede haber salido en el ‘Equipo A’ en plan belleza salvaje y esperar seguir siendo igual de armas tomar en el 2000 and beyond. Bueno, perdón de nuevo. ANA PUEDE. Porque Ana ya no hará esas sesiones de baño en la playa, pero se sigue vistiendo así para jugar a tennis:

(Admitimos que somos un poco diablillos, porque esa foto presuntamente pertenece a un momento del rodaje de ‘Ana y los siete’. De todos modos, resulta premonitoria la ‘B’ del chándal de Anita (‘B for (geriatric) Barbie’) y las medias nos vuelven ab-so-lu-ta-men-te locos).

Por más que imposiciones de guión la hagan vestirse así, Ana Obregón es la mujer que ha causado sensación incluso en el UK por su modo de vestir. De hecho, su pueril enfrentamiento con Victoria Adams de Beckham y sus cameos con David Beckham de Beckham no son más que la expresión de este whatever cósmico que impregna la vida de una fugger completa.

Ana es pillina. Ana es incombustible. Ana viste como quiere. Ana se acuesta con quien quiere. Femme fatal. Fatal, fatal. De hecho, así de fatal:

Aquí la tenemos con sus modelos veraniegos más camp(estrés). Su poquito fugly, su poquito de busted, siempre Obregón.

Y ATENCIÓN A LAS GAFAS. Esta es una VERDAD FUNDAMENTAL del FugVerso. ¡¡¡Son siempre LAS MISMAS GAFAS!!!

Del mismo modo que Chloë Sevigny combina sin pudor sus gafas de pasta blanca con sus modelos más imposibles, Ana Obregón hace de sus gafas de aviador (o kinda) su tótem fugly, su talismán, el escudo con el que se proteje del prejuicio ajeno y le da fuerzas para atender al reportero de ‘Aquí hay tomate’ espanzurrada en la arena o la becaria de turno en el aeropuerto con su vestido de verano casapraderesco.

Ana, te queremos. Te necesitamos.

Famosos: